Necesito que alguien me justifique su existencia y no será Rafael Hernando. Cada día, aquellas señorías que se dedican a la alta política deslegitiman la existencia del Senado. Recuerdo a los lectores, que somos nosotros los que introducimos una papeleta de color blanco en la urna para elegir a unos señores, que llevan el absentismo por bandera.

Plenos vacíos, senadores que consideran que no sirve para nada y ciudadanos hartos de ver un cementerio de elefantes que sirve para que unos pocos privilegiados tengan una más que digna jubilación.

Este Zorro ya denunció en julio el vacío en un pleno de esta Cámara sin utilidad. Pero el desprecio de nuestro presidente Rajoy por la Cámara Alta ya es rabiosamente insultante.

El ocupante de la Moncloa no aparece por el Senado desde el 23 de junio. Además, ha aplazado sine die las preguntas formuladas por la oposición. Nuestro presidente siempre está ocupado y a todo lugar le da más prioridad que responder a los senadores elegidos por el pueblo.

Hipócritas senadores -que tampoco suelen ir- son aquellos que les produce malestar la ausencia del presidente. Y entre todos esperemos que lo cierren pronto. Ahora sí, sine die.

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