• Es el mobiliario urbano que genera mayor atención y es apreciado por sus servicios y utilidad
  • Las campañas más estimadas son las que tienen decoraciones integrales, incluyen algún elemento experiencial o permiten interactuar con el teléfono móvil

Conocer el tipo de soporte que resulta más atractivo para los consumidores es un dato que toda marca quisiera tener antes de lanzar una campaña de publicidad exterior. La respuesta puede estar en un estudio realizado por Cemusa e IMOP, que concluye que las marquesinas consiguen, en general, altos índices de atención y, además, son percibidas de forma positiva, ya que los ciudadanos las consideran como un mobiliario urbano útil y apreciado por los servicios que proporciona.

Uno de los motivos puede estar en la relación que se establece entre las marquesinas y las personas, ya que éstas les resguardan de las inclemencias meteorológicas proporcionando cierta sensación de intimidad y seguridad (emiten luz durante la noche). Además de esto, el estudio señala que este mobiliario entretiene a la gente en los tiempos muertos de espera mientras llega el autobús y, muchas veces, aporta información interesante sobre eventos, estrenos, o lo que hay en las proximidades.

Las campañas más valoradas en marquesinas son las acciones especiales, como las que tienen decoraciones integrales, incluyen algún elemento experiencial, permiten interactuar con el teléfono móvil,… Los participantes en el estudio citaron, sobre todo, el atractivo de algunas decoraciones visuales, porque les parecen que añaden elementos decorativos buenos para la propia ciudad.

En este sentido, IMOP destaca que, tanto con los códigos BIDI como con otros sistemas interactivos, hay un gran potencial de crecimiento siempre que las acciones ofrezcan algo atractivo para los consumidores: regalos, ofertas especiales, juegos participativos,… También conviene que los anuncios informen claramente de lo que se obtiene al interactuar con ellos. Según revela el informe “no tiene mucho sentido un código BIDI que simplemente dirige a una página web que no aporta nada y no tiene más relación con la campaña que ser de la misma marca”.

Los consumidores también han recordado que, si bien agradecen acciones que les hagan pasar mejor esos tiempos muertos en las marquesinas, no dejan de ser un lugar donde todo se supedita a la llegada del transporte. El requisito del tiempo necesario para jugar o interactuar con una marquesina interactiva es algo evidente. Se citan de forma muy positiva acciones como una aplicación o juego que se pueda descargar en el Smartphone y con la que poder seguir jugando luego en el autobús.