Entre la venta del palacete –que no es palacete- de Pedralbes por mucho menos de lo que pensaban y la posible marcha de Casillas al Tottenham inglés  – que no sé si será cierto porque lo descubro en un portal no específicamente deportivo como es Bolsamanía- llevo una tarde que vivo sin vivir en mí.

Mientras Esperanza Aguirre anunciaba su marcha. Quiere un congreso extraordinario de “refundación”donde analizar los “incumplimientos de algunos compromisos” electorales básicos como la Ley del Aborto, la contundencia ante ETA o la mala presencia de su partido en Cataluña. Todo ello basado en el mal resultado del PP en las pasadas elecciones municipales. Espero que nadie se olvide de los escándalos de corrupción.

Rajoy pedía a Esperanza Aguirre el encabezar la lista a la alcaldía. El presidente ganaba de cualquier manera: mantendría Madrid o se cargaba a su eterna rival.