• El creativo fundó su empresa con sólo 23 años. Cuatro décadas después, se ha convertido en la gran referencia del sector
  • Los alumnos de la Universidad San Jorge de Zaragoza han podido conocer de primera mano algunas de las recomendaciones del publicista para triunfar

1. Aprende inglés

“En un mundo como el actual, en el que todo está globalizado, hablar inglés es fundamental. El mercado es el mundo. Y no os voy a decir que habléis chino, que sería muy interesante, pero sí que, por lo menos, seáis bilingües de castellano e inglés. Si no lo domináis, trasladaos un año a un país anglófono y allí trabajar de lo que sea hasta que logréis dominar el idioma”.

2. Tu mercado es el mundo

“Vuestro mercado no es Zaragoza, ni Aragón, ni España. Vuestro mercado es el mundo. No hay que limitarse a hacer cosas en vuestra ciudad. Hay que hacer cosas para fuera. Buscar clientes en otros lugares. Y para eso no hace falta ser grande. Hoy se puede ser pequeño y bueno. Antes era más difícil. Hay que apuntar alto y ofrecer vuestras ideas (potentes) a grandes marcas. Quien sabe, igual alguno os la acepta”.

3. Sé inconformista

“Uno de los medios de fomentar la creatividad es ser un conformista. Cuando estáis buscando un eslogan y os sale uno, no debéis pensar que ya lo habéis encontrado y ya está. Aunque no esté mal. Dejadlo reposar y volved. Y entonces, preguntaos: ¿Esto es para ganar un León en Cannes? Seguramente, os pondréis de nuevo a trabajar. No obstante, el premio es lo de menos, es para motivar. El verdadero premio es que un cliente te diga que gracias a tu campaña ha mejorado sus ventas”.

4. Genera confianza en el cliente

“El cliente es capaz de arriesgar si cree en la empresa con la que trabaja, si tiene confianza en ella. Pero esa confianza se debe ganar. No te tienen que ver como un vendedor, sino como alguien que está ahí a su servicio, para ayudarle. Como su médico”.

5. No mientas nunca

“Para conseguir la confianza del cliente, algo fundamental es no mentir. Cuando yo empecé en este sector, todo el mundo mentía. Y yo me prometí a mí mismo, que no haría lo mismo. Lo he tomado como un principio de vida y me ha ido bien. De hecho, la verdad vende bastante más que la mentira”.