• Las marcas temen que sus videos aparezcan relacionados con contenidos de terrorismo extremista
  • AT&T, Verizon y Johnson & Johnson no comprarán más publicidad en YouTube

La fuga de marcas de YouTube continúa. Primero fue la agencia Havas en Reino Unido la que anunció que retiraba de la plataforma de videos la publicidad de sus anunciantes (entre los que se encuentran O2, Royal Mail, la BBC, Domino´s, Emirates o Hyundai). El argumento: no quería que los productos de sus clientes aparecieran relacionados con contenidos de terrorismo extremista en esta red.

Ahora, AT&T, Verizon y Johnson & Johnson han decidido continuar el camino marcado por Havas y han anunciado que no comprarán más publicidad en la plataforma, tanto en vídeo como en texto, hasta que Google no garantice un entorno seguro para su publicidad.

El golpe económico para Google es muy importante, ya que entre estas tres empresas invierten más de 4.500 millones de dólares en publicidad en Estados Unidos. Y aunque recientemente Google ha emitido un comunicado a través de su blog en el que se compromete a reforzar los controles sobre sus contenidos, la preocupación entre anunciantes y agencias no ha disminuido.

Entre las medidas que llevará a cabo el buscador, está ampliar la definición de contenido inapropiado, impidiendo que salgan anuncios al lado de vídeos destinados a incitar a la violencia, que incluyan lenguaje incendiario o que discriminen a las personas en función de su género o religión. En la actualidad, el los de Mountain View sólo revisa el contenido que ha sido denunciado por los propios usuarios de la plataforma.

Los ingresos publicitarios a través de YouTube en todo el mundo fueron de 5.580 millones de dólares el año pasado, según datos de la firma de investigacion de mercado eMarketer. Se espera que este ejercicio llegue a los 7.000 millones de acuerdo con el pronóstico de la firma de investigación. Google y Facebook controlan el 60% del mercado de la publicidad digital.