• El locutor afirmó en su programa de Europa FM que las vacunas causan autismo
  • La OMC señala que este tipo de afirmaciones afectan a la credibilidad del sistema sanitario

La Organización Médica Colegial (OMC) ha recordado, tras el bulo lanzado la pasada semana por el locutor Javier Cárdenas en su programa en Europa FM sobre los posibles efectos secundarios de la vacunas, que “las vacunas no causan autismo, son seguras, efectivas y salvan cada año millones de vidas”, y lamentan el “sensacionalismo alarmista” y “falta de rigor” del presentador en la transmisión de noticias sobre enfermedades y tratamientos.

“El que los medios de comunicación públicos cuenten con programas que tienden a trivializar la información científica y médica es un problema que, como ciudadanos, nos afecta a todos. A pesar de que la divulgación siempre es difícil, la distancia entre la vulgarización y el sensacionalismo alarmista es notable y no debería recorrerse”, añaden.

Estas afirmaciones, que se dan a menudo en las diferentes plataformas de comunicación en boca de gente conocida pero ajenas al ámbito sanitario, “no sólo provocan inquietud y sufrimiento a las personas que padecen directamente la enfermedad y a sus familiares, sino que afectan a la credibilidad de nuestro propio sistema sanitario, a nuestros mecanismos de vigilancia sanitaria y especialmente a la imprescindible confianza que los ciudadanos depositan en los profesionales de la salud”.

Más allá de lo ocurrido hace unos días, destacan que, en ocasiones, se malinterpreta y descontextualizan informes o declaraciones que crean alarma y ponen en cuestión intervenciones clínicas o de salud pública cuya efectividad está perfectamente establecida. “Y en otros casos, se difunden actividades y productos presuntamente sanadores que confunden a los ciudadanos y pueden tener fatales consecuencias para los pacientes”, añade.

Desde la OMC piden a los periodistas y medios de comunicación social que hagan un “importante esfuerzo” para que la información siga los códigos éticos de la profesión y sean contrastados y valorados antes de su publicación. Asimismo, piden a las autoridades sanitarias a que cumplan con sus obligaciones en esta materia y solicitan un compromiso de todos los sectores implicados (profesionales sanitarios, administraciones, medios de comunicación, ciudadanos y pacientes) por una información en salud de calidad y contrastada.