dinahosting es la compañía gallega independiente de internet especializada en asesoramiento, representación, registro y gestión de dominios, así como alojamiento avanzado de datos para particulares, profesionales, empresas y organizaciones. Parte del éxito de la marca, nacida en Santiago de Compostela en el año 2001, se debe a su atención al cliente y a su soporte técnico. Entrevistamos a Lucía González, responsable de comunicación y marketing del grupo.

Todas vuestras soluciones son exclusivas y se basan en vuestra propia tecnología. Desarrollos “homemade” como webmail o el Panel de Control personificado marcan la diferencia. ¿Cuáles son las variables clave de vuestro servicio?

Nos gusta decir que el trato humano, la adaptabilidad y la innovación, así como la calidad en nuestros servicios son las principales señales de identidad de dinahosting.

En relación a la atención personalizada al cliente, apostamos por la proximidad y rechazamos expresamente los sistemas automatizados de respuesta. Además, nos gusta hablar sin tecnicismos, ya que lo más importante es hacernos entender y que el cliente comprenda a grandes rasgos la solución que le estamos aportando.

Como introducías en la pregunta, Ana, el Panel de Control o nuestro webmail están hechos en nuestra casa y por nuestra gente, en base a los intereses de nuestros clientes. Y los desarrollamos aquí con el objetivo de disfrutar de una independencia tecnológica que no tendríamos de usar soluciones hechas por otros.

Finalmente, nuestro compromiso de calidad está respaldado por los organismos más importantes a nivel internacional. La certificadora de servicios de internet Netcraft nos reconoce mes a mes como una de las 10 empresas de hosting más fiables a nivel mundial. Y es gracias a que tenemos un Centro de Datos y una infraestructura de red de alto rendimiento y hardware de máxima calidad que testeamos previamente y que garantizamos para siempre.

Ofrecéis un soporte 24 horas sin respuestas automáticas, lo que supone atender al cliente a cualquier hora y gratis. Habláis el mismo lenguaje que vuestros clientes, escapando de los tecnicismos para que cualquiera pueda entenderos. ¿Cómo se consigue ese carácter humano en un servicio tan tecnológico? ¿Dónde reside el factor crítico de la percepción de valor?

Resulta muy complicado humanizar un servicio de alojamiento web o un dominio, un producto que no se puede ver ni tocar, que no es físico. Y nuestro empeño está en que nuestro cliente siempre que tenga un problema en su servicio, sean las 5 de la tarde o las 3 de la mañana, pueda encontrar al otro lado del teléfono, chat o correo a una persona real, preocupada por su problema y dispuesta a ayudarlo. Otras compañías, para reducir costes, limitan su servicio de atención al cliente a unas horas. Si tu incidencia se produce fuera de ese margen de tiempo, te encontrarás con un contestador automático y tu problema aparcado hasta el día siguiente; con suerte. Es muy frustrante tener que esperar o hablar con una máquina cuando tu web está caída y estás perdiendo dinero.

Además, desde el departamento de comunicación intentamos que nuestros clientes nos pongan cara, sepan que detrás de un alias hay una persona de carne y hueso. Por ejemplo, nuestros banners de portada están protagonizados por nosotros, los dinaworkers, y en la sección Somos dinahosting también podrás conocernos de una forma, como diría, más amable. Además de currantes sacamos a la luz nuestras dotes escénicas (risas).

La conciliación entre vida laboral y familiar aún parece un sueño inalcanzable para muchos gallegos; sin embargo, poco a poco surgen iniciativas como la vuestra. Flexibilidad horaria, jornada continua, incentivos a la maternidad, clases de Pilates, cestas diarias de fruta… ¿Realmente cuidar a los trabajadores los hace más productivos y fieles a la empresa?

Totalmente. Como dice Simon Senek, los clientes no se enamorarán de tu empresa mientras tus empleados o clientes internos no lo estén. Y eso solo lo consiguen las empresas con alma y que cuidan al trabajador.

No somos más productivos por estar 12 horas en la oficina, por hacer horas extra, sino que somos más productivos cuando estamos felices con lo que hacemos y tenemos tiempo para nosotros y nuestra familia. Y aún nos cuesta muchísimo asumirlo. Un trabajador con una jornada de 9h a 19h y con 2 horas para comer rendirá mucho menos que uno que haga una jornada de 9h a 17.30h con media hora para la comida. Y estamos hablando de jornadas de 8h, pero es que un descanso de 2h te rompe totalmente el ritmo y te impide tener la tarde libre para ir a clases de idiomas o estar con tus hijos.

En dinahosting apostamos por jornadas de trabajo continuas y por la flexibilidad horaria en la entrada y en la salida. Además, disponemos de un convenio colectivo propio -que acaba de aprobarse para los dos próximos años- y que contempla una bolsa de formación anual, ayudas a la maternidad y paternidad y, para los dinaworkers que tienen a su cargo personas dependientes, elección libre de vacaciones. Comidas trimestrales organizadas por la empresa para hacer equipo o de clases de pilates y fruta fresca diaria son otros de los beneficios de nuestro equipo.

Dinahosting es una empresa socialmente responsable, no solo en lo que al del bienestar de sus trabajadores se refiere sino también por su continua colaboración con entidades sociales. ¿Qué puedes contarnos sobre vuestra política de RSC?

Desde nuestros inicios, nos sentimos parte activa de la sociedad y nuestra filosofía es apostar por pequeñas acciones desde lo local cara lo global. Por ejemplo, colaboramos con la Fundación para la discapacidad y el empleo Juan XXIII  y con la Comunidad de Montes de Vincios en la repoblación de la Serra do Galiñeiro con especies autóctonas tras los incendios de hace dos años en Pontevedra. También a través de Kiva aportamos nuestro granito de arena a iniciativas sociales en el mundo. Además, mediante nuestro programa de reutilización de servidores cedemos a colectivos sociales componentes tecnológicos que no usamos y que son útiles para alfabetización digital, para crear puestos de acceso a la red en zonas desfavorecidas, etc. También lo hacemos con centros de formación profesional  y másteres, y patrocinamos el alojamiento web a ONGs y entidades sin ánimo de lucro.

Hace un año, la Diputación de A Coruña nos reconoció con el Premio PEL como empresa socialmente responsable. El premio económico decidimos reinvertirlo apoyando iniciativas de investigación, en comedores sociales y apostando por la formación en robótica para niños. Estas son pequeñas acciones, pero creemos en la capacidad de los pequeños negocios y de la pequeña y mediana empresa, como nosotros, como motores del cambio.

¿Cuáles son los próximos retos de una empresa tecnológica gallega?

Estamos en un sector tremendamente competitivo en el que fueron naciendo más empresas, por lo que los niveles de exigencia son cada vez más altos. Nuestro objetivo es seguir siendo la primera empresa independiente del país, ofreciendo productos y servicios muy potentes y seguros, pero a la vez intuitivos en su uso.

Nuestro futuro está en seguir siendo fieles a nuestros valores y que nos sigan diferenciando de otras empresas del sector: ponemos a nuestro cliente en el centro, le hablamos sin tecnicismos y le ofrecemos soluciones las 24 horas, los 365 días del año, sin máquinas de por medio y con desarrollos propios.