Comienzan el cole definitivamente todos los niños. Reposan sus vacaciones en el aula. Padres felices y otros no tanto por tener que volver a los horarios de rutina.

Les hablo hoy de Noelia López-Cheda. Es ingeniera industrial, coach y educadora. Pero sobre todo es una madre harta. Harta de los grupos de WhatsApp que atosigan día sí y día también a los progenitores con las tareas del colegio de sus hijos y que se han convertido en una auténtica presión para los padres. Por eso López-Cheda decidió que ya estaba bien de tanto control y de tanta autoexigencia y asumió no resolverle más a su hija los deberes de clase. «Me niego a ser la agenda de mi hija por el grupo del Whatsapp de madres, me niego a ser tan sobreprotectora que asuma la responsabilidad de ellos», escribió en un post que se ha convertido en viral por la Red.

El engaño, tal y como explica López-Cheda, llegó esa primera vez en que la tecnología le pareció ser la solución mágica a todos los problemas, pero que en general acaba por atosigar a los padres como si fueran ellos los que están de nuevo estudiando. «Recuerdo la primera ocasión en que recibí por WhatsApp los deberes que se había olvidado mi hija Emma?¡Qué maravilla esto? -pensé inocente de mí- sin saber entonces que se iba a convertir en un monstruo que me engulliría en una vorágine de mensajes a partir de las seis de la tarde con listado de tareas unido a mil fotos de los libros, ejercicios? que me saturaban el espacio del teléfono y cuando tenía que hacer una foto me decía: memoria llena?», cuenta en su blog López-Cheda.
agendas[1]

Hasta que un día, según explica, vio la luz y decidió dejar de ser esa madre amantísima y servicial cuando su hija le soltó nada más entrar por la puerta de casa: «Mamá, se me han olvidado los ejercicios de Matemáticas, ¿se lo dices al grupo y que me lo manden?». Fue un bofetón de realidad que la paralizó, pero que le hizo ver la salida inmediatamente. Con muy buenas maneras le explicó a su hija que no llevaría hechos los deberes y que tendría que asumir la responsabilidad de decirle a la profesora que se los había olvidado y que esos grupos de madres y padres son solo una plataforma de ayuda para cuestiones mucho más urgentes del colegio. Desde entonces su hija ha asumido su responsabilidad y no le ha vuelto a pedir ayuda para esos olvidos.

«Es necesario hacer a los niños independientes y que se fortalezcan, que adquieran confianza en sí mismos y que asuman sus errores, porque si no practicamos estas cosas desde pequeños acabarán convirtiéndose en adultos inmaduros o miedosos», concluye en su post López-Cheda, que aboga por otra educación.

Leía hace un tiempo a la psicopedagoga gallega Verónica García Gesto en La Voz de Galicia respecto a este tema que «es bueno que el niño se ponga colorado ante el profesor y que asuma esa falta; si les damos a los hijos la responsabilidad masticada nunca llegan a asumirla. Yo he llegado a ver padres que les hacen los deberes a sus hijos hasta la universidad». Pues a que se pongan colorados y a evitar sobreproteger a nuestros hijos. El mayor favor que unos padres les podemos hacer.

Noelia López-Cheda lo ha atajado a tiempo y, aunque apunta que siempre sobrevuela el miedo a ser una «mala madre» o «un mal padre», la irresponsabilidad es sobreprotegerlos en exceso.

En definitiva, tomen nota si lo desean de estos cuatro puntos que resume ese post que comenzó a virilizarse un día y llegó como conversación al salón de muchas familias:

  • No es nuestra responsabilidad que se te hayan olvidado los deberes, es la tuya, por lo tanto mañana dices a la profesora que no los llevas porque se te olvidaron y que la próxima no se te olvidarán.
  • No tendremos miedo a la posibilidad de que le pongan mala nota!!!!!
  • “Y ¿por qué no lo pides al grupo CON LO FÁCIL QUE ES?” NUNCA QUERIDO LECTOR.
  • Pues precisamente porque ese grupo no está para ser el paralelo de tu agenda sino para cosas urgentes del colegio. Tú no debes confiar en que el móvil de tu madre responda a tus olvidos ya que, es tu responsabilidad traer tu agenda con tus ejercicios. Yo tengo mi agenda y no te pido a ti que me recuerdes si tengo que responder a un cliente, si tengo que preparar un material….así que cada uno debe asumir su parte.

Es estupendo. Porque haciendo y explicando bien las cosas lo entienden perfectamente. Nunca más pedirán nada de eso a pesar de los olvidos que, tengo que decir, probablemente seguirán siendo bastante frecuentes.

Hoy este Cronista humildemente quiere recordar lo que puede ocurrir a partir de esta tarde. Entrarán unas cosas en su hogar llamada deberes. Y ya saben que lo que quiero es lo mejor para Ustedes.