• Dircom Aragón organiza una conferencia para explicar las claves de esta técnica como medio para fortalecer el potencial de las personas
  • Entre las ventajas que aporta, destacan la mejora del clima laboral, el aumento del compromiso de la plantilla con los valores de la empresa y el desarrollo de sus aptitudes

El Mindfulness es una técnica que consiste en tener atención plena en lo que se hace en cada momento. Esta práctica -de origen budista- tiene más de 2.500 años de antigüedad. Sin embargo, no ha sido hasta los últimos años cuando se ha empezado a extender en Occidente. Las aplicaciones de este concepto se extienden a casi todos los campos. Y como no, al de la comunicación. Y así lo han podido comprobar los Dircom de Aragón en la conferencia Mindfulness: cómo potenciar a las personas, impartida por el director del Máster en Mindfulness de la Universidad de Zaragoza y psiquiatra del Hospital Universitario Miguel Servet, Javier García Campayo.

Numerosos estudios científicos han demostrado que un estado de atención consciente no sólo ayuda a reducir el estrés sino que potencia actitudes como la empatía, la paciencia o la ecuanimidad. Por eso, “el Mindfulness mejora la comunicación interna en las organizaciones”, ha explicado García Campayo.

El profesor y psiquiatra ha recordado que la cultura corporativa es un pilar fundamental en las organizaciones, ya que de ello depende el compromiso de sus trabajadores para la consecución de los objetivos. En este sentido, ha explicado que “el Mindfulness consigue no sólo mejorar el clima laboral sino aumentar el compromiso de los trabajadores con los valores de la compañía y potenciar sus aptitudes”. De hecho, García Campayo ha explicado el ejemplo de empresas como Google, que aplican esta disciplina entre sus trabajadores, por un lado, dándoles formación, pero también creando espacios en los que puedan practicarla en sus horas de trabajo.

Eso sí, el psiquiatra ha subrayado que la aplicación de esta técnica en la empresa debe de ser progresiva y se debe adaptar a las necesidades de cada organización. Por lo general, se suele empezar por la alta dirección y, con posterioridad, se aplica a las distintas áreas. No obstante, ha hecho hincapié en que un factor fundamental para que sea efectivo es que los trabajadores lo realicen de forma voluntaria.

Además, García Campayo ha apuntado que, una vez que las personas tienen interiorizado el concepto de mindfulness y lo aplican en su día a día, se puede dar un paso más, ya que se puede formar a los trabajadores para que apliquen esta técnica en la resolución de conflictos, en la toma de decisiones,… Al final, ha recordado, el Mindfulness ayuda a que las personas acepten las situaciones y tomen distancia haciendo que su felicidad se mantenga y no dependa tanto de momentos positivos y negativos. “Lo importante no es lo que ocurre sino lo que pensamos que ocurre”, ha concluido.