No le falta nada de razón a Rafael Porras, flamante Presidente del Consejo de Administración de la RTVA, cuando habla de una “oportunidad perdida” para profesionalizar la RTVA”. Era el momento de dar paso a profesionales de reconocido prestigio para posibilitar el impulso que precisa “La Nuestra”.

Hace falta un nuevo modelo y una nueva estructura competitiva para los desafíos mediáticos futuros. Para fiscalizar ya está la Comisión del Parlamento de la RTVA y la Cámara de Cuentas.

Pero desgraciadamente y pido disculpas por generalizar, la tónica general habitual en este órgano ha sido el favoritismo político, el alivio de capítulo 1 (personal, pago de nóminas) para los partidos y una “estación de paso” para nuevos destinos, “puente de plata” para un despido con sonrisa.

Los datos así lo atestiguan. Se han nombrado a un centenar de  consejeros y consejeras desde el 28 de diciembre de 1987, de los cuales no llegan a 20 los periodistas o profesionales de la comunicación de reconocido prestigio.

Exdiputados, ex parlamentarios, ex alcaldes, exconcejales, ex … en más de un 90% frente a casi dos decenas de nombres relacionados con la comunicación entre los que destacan la que hasta ayer ha sido Presidenta del Consejo Audiovisual, Emelina Fernández Soriano, el Catedrático Bernardo Díaz Nosty, el exportavoz Miguel Ángel Vázquez o Juan José Fernandez Trevijano. Igualmente también podemos incluir en esta lista a las personas que más tiempo han estado en este Consejo de administración, la profesora titular de la Universidad de Málaga, Elena Blanco Castilla y el actual jefe de prensa del Partido Popular andaluz, Mateo Rísquez.

Pero la porción mayor de la tarta se la han llevado los representantes políticos, de todos los partidos (para ser justos excepto Ciudadanos, que ha propuesto a periodistas en la única ocasión que han tenido posibilidad de proponer). En la lista encontramos nombres como los de Juan Ignacio Zoido o Fátima Báñez, quien fuese Alcalde de Granada y Presidente del PSOE José Moratalla; el dirigente del Partido Andalucista y televisivo Javier Aroca, el presidente nacional del Partido Comunista,  José Luis Centella, o el actual alcalde de Tomares, José Luis Sanz. A esta lista se le unen ahora Antonio Pradas y Mariví Romero.

Era el momento de darle otro rumbo a la radio televisión pública de Andalucía. Se cambiaron las formas: diálogo frente imposición, unanimidad frente a bloqueo; soluciones frente a problemas. Participación, consenso, gobernanza inteligente. Ahora tocaba el fondo y confiarlo en personas expertas que se dediquen en exclusividad a dotar de un nuevo relato y propósito corporativo a la RTVA. En vez de esa miel en los labios, la sensación que queda es que “todo ha cambiado para que todo siga igual“. Se ha llevado otra vez el gato al agua lo políticamente INcorrecto.