Los dos huyen: unos de la pobreza y otros de la mísera guerra o persecución. Buscan lo que todos buscaríamos: seguridad en los países cercanos y proteger a los nuestros.

ACNUR pide distinguir entre ‘refugiado’ e ‘inmigrante’ y tratar a ambos grupos “con dignidad”. Existe una “diferencia” entre ambos términos y ésta “importa” puesto que confundirlos “lleva a problemas para ambas poblaciones”. Aboga sólo por emplearlos de forma conjunta cuando no está claro si se trata de una cosa o de la otra o puede haber en un mismo barco tanto inmigrantes como refugiados.

Los refugiados no pueden volver de forma segura a casa y los inmigrantes -volviendo seguros- se encontrarán el mismo vacío aunque reciban la protección de su gobierno.

Debemos garantizar los Derechos Humanos de los inmigrantes y al mismo tiempo, también tenemos que ofrecer la respuesta legal adecuada para los refugiados.

La mayoría de las personas que llegan a Italia y Grecia proceden de países sumidos en guerras. Son los considerados ‘productores de refugiados’ y debemos protegerlos.

Austria confirma que había 71 cadáveres en el camión abandonado de la autopista. Todos ellos refugiados: de los muertos, 59 eran hombres, ocho mujeres y cuatro niños (entre ellos, uno de dos años). Todo apunta a que eran refugiados sirios, ya que en el interior del vehículo se halló documentos sirios.

Respecto a la causa del fallecimiento, se  apunta a que sería posiblemente por asfixia, a causa de la ausencia de renovación de aire en el compartimento de carga. No quiero imaginar cómo habrá sido.