• La agencia de Miguel Conde se inspira en Shakespeare para involucrar al consumidor en el dilema entre elegir una leche de pastoreo y una que no lo es
  • La pieza principal de la campaña es un spot en el que la creatividad nos traslada de forma visual y auditiva a los pastos desde el punto de vista de una vaca que elige pastar

El pastoreo está en el ADN de Larsa desde siempre, lo que ha quedado demostrado al convertirse en la primera marca en ser certificada como leche de pastoreo. Pero, aunque forma parte del imaginario colectivo y el consumidor lo da por hecho, no es consciente de que no todas las vacas salen a pastar. Por eso desde BAP&Conde se han marcado el reto de hacerlo relevante para los compradores.

Tras una lectura emocional de las diferencias (sabor y naturalidad superior, bienestar animal, respeto al producto y al paisaje), la agencia de Miguel Conde ha desarrollado un planteamiento estratégico en el que nos involucra en el dilema entre elegir una leche de pastoreo y una que no lo es. Y, para ello, se han inspirado en Shakespeare para plantearle al consumidor esta reflexión: “Pastar o no pastar, esa es la cuestión. Para ser o no ser leche de pastoreo”.

La pieza principal de la campaña es este spot en el que la creatividad nos traslada de forma visual y auditiva a los pastos desde el punto de vista de una vaca que elige pastar. Se trata de una acción sensorial y emocional para que el consumidor entienda las diferencias y empatice con el pastoreo, eligiendo Larsa. Exterior, digital y prensa refuerzan la promoción en medios.

En la página web de la marca preferida por los hogares gallegos también nos encontramos con el cuaderno de pastoreo de la vaca Marela, en el que ella misma nos cuenta cómo es su día a día en el que pasea libremente y sin prisas hasta que llega el momento de ordeñarla: “Somos muchas las vacas que en Galicia damos leche, pero solo unas  pocas de nosotras tenemos la suerte de salir al prado y dar leche de pastoreo.”