• El contenido de la misma es resultado del estudio del comportamiento de los clientes de la firma pastelera
  • La empresa aragonesa Besurt ha analizado predictivamente sus tres puntos de venta y ha aplicado algoritmos para optimizar sus recursos a través de la denominada “ciencia de datos”

El Big Data también se puede aplicar a la pastelería. Así lo han demostrado las empresas aragonesas Ascaso y Besurt, que han presentado la primera cesta de Navidad basada en el comportamiento de los clientes de Ascaso de los últimos años.

Turrón artesano de mazapán, Castañas del Pirineo, una colección de bombones, una mermelada natural, un bote de galletas inglesas y frutas glaseadas son los productos que los clientes de la centenaria pastelería prefieren en sus casas o para regalar durante las Navidades. “Nos han sorprendido algunos detalles: tenemos el pulso diario de los comportamientos de compra de los clientes en nuestros tres puntos de venta en Zaragoza, Huesca y Madrid, pero informatizarlos y analizarlos predictivamente a través de la inteligencia artificial nos va a permitir optimizar nuestros recursos mucho más. Además, el comportamiento de nuestro público es muy diferente en las tres ciudades y, gracias a la ciencia de datos aplicada por Besurt, ahora tenemos un conocimiento más objetivo y riguroso de lo que hasta ahora eran intuiciones”. Así lo explica Sura Ascaso, responsable de Desarrollo de Negocio de la firma oscense.

Porque eso es lo que se consigue con la tecnología de Besurt: que un comercio se convierta en una tienda inteligente a través del ‘machine learning’, que permite detectar de manera objetiva cualquier indicio, tendencia, anomalía… y, en consecuencia, gestionar mejor los recursos de los comercios para que sean más rentables y mejorar la “experiencia cliente”.

En el caso de Pastelería Ascaso, se han recopilado más de 400.000 líneas de tickets de venta de los últimos años, se han ordenado y se han aplicado algoritmos con los objetivos marcados por la agencia de marketing y comunicación MIT Comunicación Estratégica: “Se ha estudiado el comportamiento de los clientes en Huesca, Zaragoza y Madrid, con el fin de que las intuiciones del punto de venta se conviertan en datos objetivos, para tomar decisiones que optimicen los recursos. La cesta de Navidad, por ejemplo, es sólo una de las opciones del infinito abanico de posibilidades que se abren con este conocimiento. Para su diseño se han trabajado 300 millones de datos o instancias”, indican desde la agencia, especializada en “experiencia cliente”.