• El bigote de Vicente del Bosque es el protagonista de la campaña de Navidad de Pescanova, firmada por Lola Mullen-Lowe
  • Sin bigote, Vicente no es del Bosque. Y sin bigote, un langostino no es Rodolfo

El bigote de Vicente del Bosque es el protagonista de la campaña de Navidad de Pescanova, firmada una vez más por Lola Mullen-Lowe. La pesquera ha elegido como prescriptor al ex-seleccionador nacional para poner en valor los bigotes, el elemento diferenciador de su nueva gama de langostinos: los Rodolfos. Para corroborar que los bigotes son sinónimo de identidad y calidad, del Bosque se ha afeitado su icónico bigote, con 50 años de historia. Un hecho que muchos esperaron ver tras el gol de Iniesta que llevó a España a ganar el Mundial en 2010, pero que el entrenador nunca se atrevió a hacer.

La campaña, con un tono muy diferente el año pasado con “El Mensaje de las Reinas”, muestra vivencias con las que el ex- seleccionador pierde su identidad con el afeitado del bigote: no le reconocen en su restaurante favorito y hasta su perro ladra sin cesar al verle llegar a casa. Vicente del Bosque asegura que “muchas de estas escenas han sido vividas en paralelo mientras las grababa. Mi mujer, que fue la que hace 50 años me incitó a dejármelo, no supo qué decirme al verme. No me reconocía”.

Y es que, sin bigote, Vicente no es del Bosque. Y sin bigote, un langostino no es Rodolfo.

Ignacio González, consejero delegado del Grupo Nueva Pescanova, asegura que “una señal inequívoca de que el producto apenas ha sido manipulado es que conserve todos sus bigotes. Por ello, Pescanova ha creado un distintivo de calidad propio para esta nueva gama, con el que diferenciamos a los auténticos Rodolfos bajo el sello: “Una garantía de Bigotes”.