Esta zaragozana lleva cinco años dedicándose al periodismo internacional, en concreto, cubriendo la información de Oriente Medio, donde se mudó tras el inicio de las revueltas árabes. Galardonada por la Asociación de la Prensa de Madrid con el Premio al Periodista Joven del Año en 2014, por sus trabajos para Antena 3 y ‘El Confidencial’, Pilar Cebrián explica cómo es el ejercicio del periodismo en esas zonas de conflicto.

  • ¿Cuándo y por qué decide dedicarse al reporterismo en zonas de conflictos?
  • En realidad, yo me dedico a la cobertura de Oriente Medio, no a la de zonas de conflicto. Pero, desafortunadamente, en esta región gran parte del trabajo es informar sobre una guerra o sobre un conflicto… Decidí mudarme a Oriente Medio en el año 2011, tras el inicio de las revueltas árabes. Fue un hito histórico que conmovió a miles de periodistas que nos encontrábamos en los primeros años de nuestra carrera. Trabajaba en la redacción de un canal de televisión y sentí la curiosidad de acercarme a documentar lo que estaba ocurriendo. Con respecto al mundo musulmán, fue curiosamente durante mis estudios en Bruselas, años antes, donde descubrí Oriente Medio y el islam. Tuve una amiga palestina que me influyó mucho y que despertó mi interés por este conflicto (Palestina-Israel/Mundo árabe).
  • ¿Es difícil ejercer el periodismo en zonas como el Magreb u Oriente Medio?
  • Ahora mismo, Turquía -donde resido- es uno de los países más difíciles para informar. Pero también lo es el Kurdistán iraquí KRG, donde publicar algo en contra del gobierno puede afectar a tu permiso de residencia o a tu acreditación para informar. Lo mismo ocurre en Egipto y en casi todos los países de Oriente Medio por los que he pasado. En algunos de ellos, como en Siria, nunca han conocido la libertad de expresión. Para ellos, los papeles son una herramienta más de la propaganda. Ahora los periodistas somos objetivo tanto de los gobiernos que quieren restringir la libertad de prensa, como de los grupos armados yihadistas. Otros insurgentes nos utilizan para enviar el mensaje y porque gracias a los medios han conseguido popularidad. Lo que quiero decir es que, en lugar de ser simples testigos de la evolución de los acontecimientos, los periodistas nos hemos convertido en un actor más en las guerras. Y eso es muy negativo.
  • Informa desde zonas poco tranquilas. Pero, ¿recuerda alguna situación especialmente complicada?
  • Lo más complicado es entender y digerir que tú llegas y te vas. Es decir, que mientras tú estás concentrada en hacer tu trabajo, en entrar en Mosul, en entrar en una casa con 16 personas que hace dos meses que comen trigo mezclado con agua, en tratar de hablar con ellos y sacar sus impresiones mientras los niños lloran, y después te vas, esa gente sigue con su vida, sigue con su tragedia, sigue tratando de sobrevivir, sigue teniendo problemas para dormir, sigue teniendo pesadillas y la preocupación de cómo sacará a sus hijos adelante. Cuando dejo esa casa atrás, creo que esa sí que es una “situación complicada”, porque sientes que te han dado todo en cinco minutos, y tú te vas y nunca los vas a volver a ver.
  • Se juegan la vida para informar sobre la situación de algunas zonas, que luego, quizás no encuentran sitio o el que debieran en los medios. ¿Cómo valora la situación de este tipo de información?
  • Nunca hago una cobertura si no sé que la voy a vender. Y mucho menos, una que implique entrar en un conflicto armado. Esta es la situación del falso freelance, en la que estamos casi todos los compañeros que cubrimos esta región. Los medios españoles ya no contratan corresponsales… Pero este es un debate muy manido. Por supuesto que todas las condiciones son mejorables, pero ser freelance también nos da una libertad y un tempo que los corresponsales en plantilla no tienen cuando viajan porque van con el tiempo medido. Ser freelance te permite diversificar, explorar, aprender… Un mes puedes estar ofreciendo una cobertura para un canal de televisión, el siguiente puedes estar escribiendo un libro o el siguiente redactando artículos desde Estambul. Nuestra generación no ha podido elegir, hemos sido maltratados por nuestra profesión, pero hemos salido más fuertes.
  • ¿Cambia mucho la situación profesional de un freelance respecto a la de un reportero contratado por un medio?
  • Yo no soy del todo freelance porque los medios para los que trabajo me cubren algunos gastos en algunas coberturas. Pero creo que el enviado especial, en ocasiones, no tiene el contexto ni las herramientas para comprender y hacerse comprender mejor. Pero los freelance, a veces, tenemos que invertir nuestro tiempo en cometidos que nada tienen que ver con el periodismo. Y eso resta calidad a la información.
  • ¿Tienden los medios a cubrir estos conflictos a través de freelance? ¿Es algo generalizado en el sector o sólo de los medios españoles?
  • Es generalizado en casi todos los medios, nacionales e internacionales. Me atrevería a decir que en casi todos los sectores.
  • Una de las últimas crisis que estamos viviendo es la de los refugiados sirios. ¿Se está haciendo una buena cobertura en los medios españoles?
  • Yo no puedo juzgar si se está haciendo bien o mal… Creo que los medios hoy en día se imitan, explotan los temas, los olvidan… Con la crisis de los refugiados ha ocurrido lo mismo. Ha habido varios picos de información. Ahora parece que se ha retirado de la agenda, cuando los refugiados siguen sufriendo, siguen cruzando el mar Egeo, el Mediterráneo, hay miles de personas en los países colindantes. Y ahora es cuando empiezan las consecuencias del éxodo en los países de acogida. Queda toda una generación de cobertura.
  • ¿Cómo ve la situación del periodismo en España?
  • Creo que el conocimiento de lo que ocurre en Oriente Medio es limitado. Es una región compleja, hostil y exótica para los españoles. Aun así, debo reconocer que desde que el terrorismo yihadista ha vuelto a atacar en Europa (París, noviembre 2015), los medios de comunicación me encargan más trabajo. Creo que hay más espacio para lo que ocurre en Siria e Irak, el yihadismo, el Islam… Creo que, por fin, los medios han comprendido la trascendencia de la información internacional y que, en este mundo tan globalizado, lo que ocurre en Irak o en Siria afecta de manera directa a los españoles.
  • ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?
  • Hay un sinfín de motivos por los que los periodistas decidimos dedicarnos a esto. Algunos creen que es un instinto emocional, otros creen que es más intelectual… Algunos están aquí porque les interesa la historia, otros porque les gusta viajar, otros porque creen que el periodismo aquí es muy necesario… Los demás creen que estamos aquí por la aventura, por la experiencia. En realidad, en mi opinión, se trata más de un compromiso. A mí me interesa que en España la gente sepa lo que está pasando aquí, porque creo que una sociedad informada es más libre, más democrática y más feliz.