Advierto que vuelvo a copiar y pegar algo que no es de este cronista pero que hizo pensar a este usurpador de buenas ideas.

La humanidad posee dos alas: una es la mujer y la otra el hombre. La humanidad no podrá volar hasta que las dos alas no estén igualmente desarrolladas.

Por cada mujer fuerte cansada de aparentar debilidad, hay un hombre débil cansado de parecer fuerte.

Por cada mujer cansada de tener que actuar como una tonta, hay un hombre agobiado por tener que aparentar que lo sabe todo.

Por cada mujer cansada de ser calificada como de “hembra emocional”, hay un hombre obligado a competir para que no se dude de su masculinidad.

Por cada mujer cansada de ser un objeto sexual, hay un hombre preocupado por su potencia sexual.

Por cada mujer que se siente atada a sus hijos, hay un hombre a quien se le ha negado el placer de la paternidad.

Por cada mujer que no ha tenido acceso a un trabajo o a un salario satisfactorio, hay un hombre que tiene que asumir la responsabilidad económica de otro ser humano.

Por cada mujer que desconoce los mecanismos del automóvil, hay un hombre que no ha aprendido los secretos del arte de cocinar.

Por cada mujer que da un paso adelante hacia su propia liberación, hay un hombre que descubre que el camino hacia la libertad se ha hecho un poco más fácil.