Si en mayo no asistes a una Comunión parece que no eres nadie. Aunque más que comuniones parecen bodas de alto copete.

Se fijaba el cronista en el trato excelente que recibían los invitados por parte de los camareros. Educación, normalidad y una natural sonrisa eran los ingredientes que formaban su actitud. Porque todo en la vida es actitud incluida esta sección de opinión.

Piensen en las persianas que hay abiertas con personal atendiendo al público donde te venden su sonrisa muy cara. Y eso que les vas a comprar… Otro día les hablaré del cliente porque hay muchos que son “para echarles de comer aparte”. 

Les dejo que tengo que mirar qué traje me pongo en la próxima Comunión.