Recuerdo a un amigo que estudió derecho a raíz de ver la serie ‘La ley de los Ángeles’. Mantener una unidad argumental en sí misma y con continuidad, al menos temática, entre los diferentes episodios que la integran, no cabe duda que tiene su éxito desde que se inventó el género “Series de televisión”.

Las relaciones personales y profesionales de la plantilla de un hospital ha sido también origen de grandes series. En la década de los 70-80, 125 millones de espectadores ya disfrutamos de ‘M*A*S*H’, todo un hito del antibelicismo en la historia de la televisión.  ‘House’, ‘ANATOMÍA DE GREY’, ‘URGENCIAS’, ‘ST. ELSEWHERE’ (‘HOSPITAL’), ‘DOCTOR EN ALASKA’ son algunas que han marcado a millones de telespectadores y otras como ‘THE KNICK’, ‘SCRUBS’, ‘TRAUMA’, ‘NURSE JACKIE’, ‘NIP/TUCK’, ‘POLSERES VERMELLES’, ‘CÓDIGO NEGRO’ o ‘DOCTORA EN ALABAMA’ son otras que gustaron a los que las siguieron, pero no con el éxito de las anteriores.

‘The good doctor’, que venía precedida por el éxito en Estados Unidos, es la nueva serie de ficción que está arrasando en nuestro país superando cada lunes el 25 % de share.

Mucho se está hablando de ella y del porqué del éxito, del que algunos llaman, nuevo ‘House’. No le den más vueltas. Bajo el amparo de un trastorno neurológico complejo que generalmente dura toda la vida y que daña la capacidad de una persona para comunicarse y relacionarse con otros, se nos muestra a un héroe -sin capa- que brilla por su ausencia en esta nuestra sociedad.

El doctor Shaun Murphy, interpretado magníficamente por Freddie Highmore, nos destapa valores que hoy en día son difíciles de encontrar -en su conjunto- por un mismo profesional.

Les invito a que piensen en alguien que reúna estas características, que a simple vista parecen fáciles y todos deberíamos intentar cultivar:

  • Intenta ver lo mejor en la gente
  • No juzga
  • Ignora el sentido de la ambición
  • Brillante en su trabajo
  • No es cínico
  • Una persona con corazón en su amplio sentido de la expresión
  • No es tonto
  • Extraordinaria memoria
  • No le importa las reticencias de sus compañeros
  • No es celoso del éxito de los demás
  • Enriquece humanamente a los que le rodean

En definitiva, nos encontramos ante una persona buena en toda regla, envuelta en un síndrome poco tratado en televisión que dificulta las relaciones personales, pero que encubren a un héroe al que acompañar en su superación y aprendizaje diario.

Debemos sacar al Shaun Murphy que todos llevamos dentro y será entonces, cuando series como ‘The Good Doctor’ no llamarán tanto nuestra atención. Mientras, sólo me resta dar las gracias a sus creadores David Shore y Daniel Dae Kim por esta magnífica e inolvidable serie.