Los españoles comenzábamos a estar muy hartos de la inmadurez política de nuestros “líderes”. Inmaduros WhatsApps como los de Sánchez (“¿Y por qué no?”), el inmovilismo de Rajoy en sus negociaciones y el infantilismo de Rivera donde no pasaba de una posible abstención en la sesión de investidura confirmaban el miedo ante unas terceras elecciones. Todo ello hasta que ha llegado la declaración institucional del Presidente:

“Este país necesita un gobierno y un futuro para todos nuestros hijos. Quiero comunicarles que esta mañana he telefoneado al señor Rivera ofreciéndole la cartera de educación para trabajar por lo que todos los españoles llevan reclamando hace años. Me refiero a  UN GRAN PACTO DE ESTADO POR LA EDUCACIÓN en este país.

El señor Rivera, sabiendo de la necesidad de este gran pacto, no ha dudado en aceptar el trabajo encomendado, y tras una conversación en la que se ha requerido al señor Sánchez de su apoyo y la buena voluntad del Partido Socialista para trabajar en el futuro educativo de nuestros hijos, los tres hemos decidido comenzar, con este gran paso, la nueva legislatura de nuestra nación.

Para todo ello Ciudadanos apoyará con un ‘Sí’ la investidura de quien les habla y el PSOE se abstendrá en la misma”.

Todo apunta a que Rivera será vicepresidente del nuevo gobierno confirmándose que ambos partidos trabajarán en las grandes reformas que necesita este país (ley electoral, reforma laboral, Constitución…) pensando en el interés general.

Y este Cronista, sobresaltado, se despertó. Todo sigue igual: inmovilismo, infantilismo e inmadurez.