Sólo quince meses después de la sesión constitutiva de la IX Legislatura autonómica, las Cortes de Aragón estrenan presidente. Bueno, en este caso, presidenta. La diputada de Podemos Violeta Barba es la primera mujer en ocupar este puesto en el parlamento aragonés, tras la renuncia del socialista Antonio Cosculluela. Pocos, por no decir nadie, podrían imaginar esto en junio de 2015. Entre ellos, seguramente, la jefa de prensa del Gabinete de Presidencia, Raquel Goyeneche.

La que fuera jefa de local de Heraldo de Aragón abandonó el barco del primer diario de la comunidad para emprender un nuevo reto como máxima responsable de atención a los medios en las Cortes de Aragón. Pero como todo cargo de confianza y, por tanto, de naturaleza eventual, cabe preguntarse qué le espera ahora a Goyeneche.

goyeneche

A nadie extraña que la llegada de Violeta Barba a la presidencia venga acompañada de presiones desde las filas de su partido para que prescinda de ella y ponga al frente de la jefatura de prensa a “uno de los suyos”. De momento, Goyeneche continúa en su cargo. Pero, ¿se mantendrá hasta el final de la legislatura? No se sabe si Barba optará por ejercer de presidenta o de marioneta. La nueva política es lo que tiene.