Días después de que Sánchez llegase a la presidencia por la puerta de atrás se ha retratado con su gran prioridad que no es otra que hacerse con el control de Televisión Española. Porque si no que alguien me explique por qué la única medida legislativa aprobada hasta la fecha por el Gobierno socialista tenga como objeto “hacerse con el control de RTVE”.

Con sólo 84 diputados tiene claro que necesita controlar una de las herramientas más poderosas que puede tener a su disposición de cara a ganar las elecciones en el 2020. El nuevo presidente quería la tele y ha hecho lo mismo que Rajoy en el 2012.

El nuevo Gobierno ha aprobado un real decreto ley para renovar de forma urgente la cúpula de RTVE para quedar bajo su control. Lo que tanto ha criticado el PSOE al PP lo hace ahora el Gobierno de Sánchez porque donde “dije digo, digo Diego”.

No es verdad que este decreto ley sea para alejar a TVE de la ideología. Todo lo contrario, es para poner la televisión pública al servicio del Gobierno.

Hay que tener en cuenta que con 84 diputados y escasos apoyos no se puede resolver una financiación autonómica, emprender reformas sociales, de las pensiones y en definitiva, ninguna política seria pero Sánchez sí se ha buscado los apoyos necesarios para que el decreto ley sea convalidado en el Congreso.

Sánchez ha hecho lo mismo que Rajoy en el 2012. Con el PP se modificó la regulación de la televisión pública de modo y manera que los nombramientos del Consejo de administración los pudiera elegir el Congreso, no con una mayoría de 2/3, sino con una mayoría absoluta.

Lo que tanto criticó el PSOE es exactamente lo que ahora ha hecho el Gobierno de Sánchez. El nuevo decreto ley le permite que “su mayoría absoluta Frankenstein” pueda nombrar un nuevo presidente de TVE y a sus consejeros. Aún recuerdo al liquidado Oscar López (ex secretario de organización del PSOE) criticando ferozmente hace seis años la que consideraba una televisión de partido al servicio del PP. ¿Dónde está ahora Oscar López?

Recordarán que en septiembre del 2017 el PSOE, Ciudadanos y Podemos sacaban adelante una ley para que el consejo de administración de RTVE fuera elegido por un comité de expertos, formado por reconocidos profesionales que se presentarían a un concurso público, y así elegir a los consejeros y al presidente de la televisión pública.

Durante meses se discutió en el congreso el reglamento de esta ley para ver cómo se componía este comité de expertos. Enfrente se encontraron al PP que sólo hacía que bloquear esta posibilidad que sólo pretendía buscar una solución a la pluralidad que demandaban los aliados.

Pues bien, todo este procedimiento regulatorio puesto en marcha por el PSOE en la oposición lo ha liquidado el gobierno de un plumazo con el decreto ley del viernes. El gobierno ya no necesita comités de expertos. Alude que va a ser muy largo y es urgente que haya un nuevo presidente de RTVE. Así que de nuevo “donde dije digo, digo Diego”. El PSOE se ha olvidado de la ley del 2017 y de la regulación del reglamento con que han estado batallando durante meses. Tenían que aprobar este decreto ley de urgencia para que urgentemente RTVE estuviese al servicio del Gobierno.

No hay ninguna otra explicación. La prioridad ha sido recuperar el principal instrumento de propaganda para afianzarse y así ganar las elecciones del 2020. Ahora debemos creernos que la televisión de partido con el PP se va a convertir en una televisión pública plural con el PSOE, además, sin la necesidad de ningún tipo de comité de expertos.

El Gobierno renovará la cúpula de RTVE en un mes con los expertos de Podemos y los nacionalistas a lo que el Partido Popular responde anunciando un recurso judicial contra este decreto.

Toca esperar a conocer el nuevo presidente de RTVE. Debe ser plural, del agrado de todos y nada sospechoso. Astronautas no nos quedan así que no sabemos qué hará Sánchez.