Modesto cuando hablamos de la fama y agradecido cuando le pedimos recordar cómo fueron sus comienzos. Así es Santi Burgoa, actual presentador de Cuatro al Día junto a Carme Chaparro. Nos sentamos con él para charlar sobre periodismo y televisión y hacer una reflexión sobre el trabajo diario de los periodistas que viven pendientes de cada minuto de la actualidad y luchan por conseguir una televisión atractiva y de calidad.

¿Cómo se lleva eso de ser una de las caras más conocidas de la televisión actual?

(Risas…) ¡Hombre!, suena algo exagerado eso de ‘una de las caras más conocidas de la televisión actual’… Creo que no es para tanto. (Risas…) Al menos no lo siento así. Pero la verdad, tengo que reconocer que estoy muy contento y feliz por tener la suerte de dedicarme a lo que me gusta, la tele, que es una de mis pasiones. Muy agradecido por poder conducir un programa capitaneado por Carme Chaparro. Un reto diario, llamado ‘Cuatro al Día’ en el que nos estamos dejando la piel.


¿Qué sentiste en el momento en que te propusieron formar parte del proyecto de Cuatro al día como presentador junto a Carme Chaparro ? ¿Responsabilidad, respeto, cierto miedo?

Mucha responsabilidad. También respeto. Y sobre todo muchas ganas de que el programa comenzara cuanto antes. Estuvimos más de 3 meses gestándolo y el día que estrenamos fue un alivio para todos. Teníamos muchas ganas. Había mucha expectación. Pero mereció la pena toda la dedicación y preparación previa. Ahora hemos cumplido ya más de 55 programas. Y el formato, poco a poco, va teniendo espectadores más y más fieles.

¿Cómo es el trabajo diario para sacar adelante tres horas de programa en la que prima la información?

Pues la verdad es que, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos estamos pegados en todo momento a la actualidad. Leyendo la prensa, pendientes de los diarios digitales, persiguiendo historias curiosas en redes sociales para poder contarlas en el programa… Pocos momentos de desconexión tenemos a lo largo del día, de las semanas… Es cierto que la actualidad tiene una continuidad… Y que también es apasionante y bonito ver cómo van evolucionando las noticias y las historias que contamos a diario en el programa.

¿Qué se necesita para hacer buena televisión hoy en día? ¿Somos los telespectadores demasiado exigentes?

El telespectador está en su derecho de ser exigente. Es necesario que lo sea para que la televisión no se estanque ni se haga aburrida. Creo que la naturalidad, la cercanía y la espontaneidad es lo que puede hacer que un programa tenga acogida por parte de la audiencia o, por el contrario, no la tenga. A parte de que, obviamente, la idea y el formato sean acertados y novedosos. Creo que tiene que haber un equilibrio para que la televisión sea exitosa, para hacer “buena tele”.

Hablemos ahora de tu trayectoria. Tus comienzos en televisión fueron desde muy abajo, trabajando en el canal local de Valladolid, donde ya te pusiste delante de la cámara para informar a la ciudad y provincia. Desde la posición actual, ¿cómo recuerdas aquella época?

Fue una de las épocas más bonitas de mi vida. Recuerdo mis comienzos en la televisión de Castilla y León como algo maravilloso. Me enseñaron, me cuidaron y sigo guardando grandes amistades de esa época. Fueron 8 años trabajando en mi ciudad, en Valladolid, en los que fui muy feliz.

¿Cómo ha sido desde entonces el camino que has recorrido hasta llegar aquí?

Pues más que un camino, yo lo describiría como una montaña rusa de emociones. En nuestra profesión tienes días felices, y días que no lo son tanto. Etapas en las que estás desbordado de trabajo y etapas en las que nadie te llama. Si no estás estable, si no confías en que sigues siendo el mismo, tengas un trabajo u otro, acabas sufriendo mucho. Lo que es realmente importante es que te fijes una meta o varias y luches hasta que las consigas. A veces no lo logras. Pero si insistes, tienes constancia y trabajas duro, acabas antes o después, alcanzando tus objetivos.

Hablábamos al principio de ser una de las caras más conocidas actualmente pero, tu voz tampoco pasa desapercibida… ¿En qué punto se encuentra esa faceta de tu carrera?

(Risas)… Me encanta que no pase desapercibida para vosotros. (Risas…) Disfruto mucho con el doblaje. Actualmente sigo trabajando como voz corporativa de Trece y trabajo para varias agencias de publicidad y productoras. Me encanta ponerle voz a videojuegos y también a anuncios publicitarios y spots. Disfruto de mi faceta de actor de doblaje tanto o más como la de presentador de televisión.

¿Cómo ve Santi Burgoa el futuro de la televisión, en particular, y de la comunicación en general?

El futuro de la televisión lo veo ligado a la actualidad. Creo que últimamente con tanta cantidad de televisión a la carta y tanta variedad de canales de pago, el éxito de la televisión generalista es avanzar y centrarse, poco a poco, en programas que tengan una base sólida de actualidad, de directo, realities, informativos y no tanto programas “enlatados”, porque esos los podemos elegir a cualquier hora, en cualquier sitio.

La comunicación en general sigue siendo nuestra asignatura pendiente. Últimamente con tanto móvil, con tanto mensaje, redes sociales y ‘wasaps’ estamos perdiendo el diálogo cara a cara entre las personas. Es una lástima. Tendríamos que reírnos y vernos más.