Chema López Juderías es director del ‘Diario de Teruel’ desde 2012, aunque, con anterioridad, también ejerció de redactor jefe. López Juderías habla sobre la situación de los periódicos locales. A su juicio, son unos de los medios que más futuro tienen, porque son los que están cerca del ciudadano y cuentan lo que realmente les interesa. Eso sí, hace una reflexión: deben ser capaces de adaptarse a lo que el lector demanda.

Diario de Teruel es el medio por excelencia de la provincia turolense. ¿Es complicado ser periodista en una provincia pequeña?
– Yo creo que no. De hecho, es más fácil trabajar aquí que en grandes ciudades o en grandes periódicos nacionales o internacionales. Al fin y al cabo, aquí lo que manejamos es la información de la calle, la más cercana al ciudadano. Es el periodismo que afecta de verdad a la gente. Y el hecho de ser una provincia pequeña, con menos de 140.000 habitantes, hace que sea mucho más manejable, ya que tienes más acceso a las fuentes y a los protagonistas de la información.
– ¿Hay dificultades a la hora de encontrar noticias?
– Para nada y eso que hay mucha gente que se plantea cómo es posible hacer un periódico diario en Teruel. Pues nosotros lo hacemos y, además, un periódico de entre 48 y 56 páginas todos los días del año. Es más, muchos días quedan fuera del periódico muchas informaciones por falta de espacio. Ocurren muchas cosas y cosas muy interesantes. Lo que pasa es que son temas que, quizás en otro ámbito, no tienen tanta trascendencia, pero aquí sí que la tienen. Diario de Teruel hace siempre una apuesta por la información política, como en todos los periódicos, porque, al final, es la que marca el futuro de los ciudadanos. Pero luego, hay muchas historias sociales y de otra índole, que están ahí, y que es importante que alguien las cuente. Y ahí está Diario de Teruel.
– Imagino que esa cercanía e implicación del diario con su público es una de sus ventajas.
– Sí. De hecho, estoy convencido de que si hay unos medios de comunicación que en este momento tienen más futuro, esos son los medios locales y provinciales. En un mundo globalizado como en el que vivimos, es muy fácil saber lo que ocurre en un barrio de Madrid, porque hay mucha gente contando lo qué pasa allí, pero poca contando lo que pasa en una provincia como Teruel, como Soria, como Cuenca,… por eso creo que tienen futuro. Calcula la importancia que tiene Diario de Teruel a la hora de contar lo qué está pasando en la provincia. Y eso está muy valorado por los ciudadanos.
¿Es fiel la audiencia de Diario de Teruel?
– La verdad es que sí. No obstante, tenemos el mismo problema que todos los medios escritos y es que cada vez se compran menos periódicos. La gente busca continuamente la política del todo gratis. Es un problema que tenemos en esta sociedad y que no sólo afecta a la prensa, también a la música, a la lectura, al cine,… Con todo, tenemos una venta de unos 2.500 ejemplares, pero nuestra audiencia se sitúa entre 13.000 y 15.000 lectores diarios.
– Se habla mucho de la crisis del papel ¿Se nota en Diario de Teruel?
– Se ha notado como en todo el mundo. Todos los periódicos manejamos las mismas cifras de descenso de ventas en los últimos años. Y la publicidad con la crisis también se ha resentido. Pero en los últimos meses empieza a mejorar y se está notando en la publicidad.
– ¿Cómo está funcionando la edición digital?
– Bien. Teruel es una provincia de 139.000 habitantes, pero a esto hay que sumar los turolenses que viven fuera. Tenemos una audiencia digital amplia, porque, además, la edición online es la única forma que tienen muchos de los que está fuera de acceder al periódico.
– Si nos fijamos en los grandes medios, Teruel suele ser noticia para hablar de despoblación, de frío o porque ha habido un acontecimiento extraordinario. ¿Está encasillada la imagen de la provincia en estos medios?
– Yo no creo que esté encasillada en los medios, sino en Madrid. Y es que una cosa es lo que pasa en Madrid y otra la que pasa en el resto de España. Una frase que se repite mucho es que ‘cuando llueve en Madrid, parece que llueve en toda España’. Y no es así. No podría decir que la imagen de Teruel está estigmatizada, pero sí que es verdad que los grandes medios no profundizan en las pequeñas historias de las provincias (también es lógico, porque ellos tienen una concepción del periodismo diferente). Además, creo que, poco a poco, se está empezando a conocer más la provincia y no sólo por el frío o por la despoblación. En este sentido, hay medios que están ayudando a cambiar esto y a acabar con los estereotipos. Por ejemplo, el canal 24 horas de TVE, que emite reportajes sobre las cosas que pasan en las provincias españolas más pequeñas.
– La Diputación Provincial de Teruel es el principal accionista de Diario de Teruel. ¿Limita de alguna manera la libertad a la hora de trabajar?
– La DPT tiene el 100% del Diario de Teruel, que sigue siendo un medio público. La inyección económica de la diputación es imprescindible porque hacer un periódico de papel tiene muchos gastos y, en una provincia como esta, sobre todo, de distribución. Pero el hecho de pertenecer a una institución no limita a la hora a la hora de trabajar. En Diario de Teruel siempre hemos intentado que todo el mundo tenga su espacio y que esa pluralidad se refleje de verdad  en las páginas. Todos los partidos, todas las opiniones, todo el mundo tiene acceso al diario para contar lo que interesa.
Diario de Teruel cumple el próximo año 80. ¿Qué retos tiene por delante?
– Los mismos que tienen toda la prensa de papel: comprobar hasta cuando este formato es rentable e importante para la gente. A veces me preguntan si creo que dentro de 20 años seguirá habiendo periódicos en papel. Siempre digo lo mismo: el formato no nos debe preocupar. Los periodistas hemos pasado mucho tiempo hablando de los formatos. A mí me da igual. Lo que creo que es importante para la provincia de Teruel es que haya un medio de comunicación mayoritario, que llegue al mayor número de gente posible y que ofrezca información de la provincia. Y si dentro de 20 años hay que hacerlo en un formato digital, se hará. Si hay que hacerlo en tableta, lo haremos. Además, de momento, el papel sigue siendo consumido y se mantiene. El formato del futuro lo elegirán los lectores, no las empresas periodísticas. La cuestión no es hacia dónde va el periodismo, sino hacia donde lo va a llevar el público. Ellos son los que marcarán lo que quieren y nosotros deberemos darles una respuesta.