Me alegro que te haya matado la curiosidad. En unos minutos me lo agradecerás. No sabía cómo hacerlo. Ya sabemos que las cosas más importantes de la vida no son cosas pero merece la pena que de vez en cuando nos lo recuerden. Y más en estas fechas.

Te dejo este experimento social que se realizó a 27 jóvenes en el mes de noviembre en Madrid y que les hizo cambiar su regalo de Navidad. Si no quieres emocionarte no lo veas y si te llega al corazón envíaselo a quien consideres. ¡Feliz Navidad!, querido lector.