• “El Progreso” y “Diario de Pontevedra” entrevistan a la fundadora de la agencia Stem by me y columnista de Extradixital
  • Tras trece campañas electorales, Silvia Fraga sorprendió en las últimas autonómicas “con la famosa campaña del banco azul de Feijóo”

Con 22 años de experiencia en comunicación institucional y política y 13 campañas electorales a sus espaldas, en las que trabajó para varios partidos, esta consultora coruñesa maneja muchas de las claves que ayudan a construir un buen candidato. Y entre todas ellas, destaca sobre todo una: no mentir. “Si te inventas cosas, será un bluf”. Así arranca la entrevista titulada “La gallega que sabe construir políticos”, publicada en los periódicos El Progreso y Diario de Pontevedra.

La información, que lleva la firma de Martín G. Piñeiro, asegura que partidos políticos, Xunta, diputaciones, ayuntamientos, ministerios, empresas y hasta medios se han puesto en alguna ocasión en manos de esta coruñesa con el objetivo de potenciar su marca u optimizar sus estrategias de comunicación en un mundo gobernado por la dictadura de la imagen.

También afirma que el último en hacerlo fue el PPdeG, que le confió antes de las elecciones autonómicas del 26-S la famosa campaña del banco azul de Alberto Núñez Feijóo, que acabaría repitiendo como presidente del Gobierno gallego. Y aunque a ella no le gusta hablar sobre trabajos concretos, escribe Piñeiro, hace una excepción con éste por lo que supuso. “Cuando hablaron conmigo querían buscar la fórmula para que el presidente tuviese un contacto más directo con la gente más allá de los métodos tradicionales de paseos, visitas, ir a fiestas o repartir folletos”, explica Fraga.

Fue entonces cuando surgió la idea del banco, “un sitio simbólico donde se reúnen abuelos y nietos, parejas, donde la gente para a descansar y habla con desconocidos”. Un espacio con un significado que, si se entendía, podría resultar. Y resultó. “La gente alucinaba con que pudiese sentarse con el presidente y comentarle lo que quisiese”, recuerda Silvia Fraga, que sin embargo rechaza los méritos y atribuye la mayor parte del éxito a la propia actitud de Feijóo.

“El tema del banco funcionó porque para empezar no se presentó como una campaña al uso, ya que corríamos el riesgo de que se convirtiese en un photocall; y funcionó también porque el presidente se implicó en esa forma de hacerlo natural, de charlar… Una especie de Parlamento en la calle que diría que fue de lo más genial que tuvo esa campaña”, opina la columnista de Extradixital en dicho artículo.

Antes, Fraga ya había realizado campañas con el PSdeG o el Bloque, por ejemplo. Y aunque le gusta la comunicación política, reconoce que el porcentaje que ocupa dentro de su trabajo no es muy elevado. “Hay que aclarar que si quieres ser consultor de política independiente en Galicia no puedes vivir solamente de eso”. La razón es que los comicios son cada cierto tiempo y los periodos entre campañas son de total inactividad. En Latinoamérica, donde también ha trabajado en elecciones, es distinto. “Allí cuando termina una campaña ya empieza otra”.

Política y políticos 

De andar tanto entre políticos insinúa que alguna vez la han intentado fichar, pero siempre lo rechazó. “Dejaría de aportar el valor añadido de estar fuera, más en contacto con la gente”, se justifica. Porque su experiencia le dice que cuando se trabaja con un candidato “te metes tanto dentro de su mente que realmente te acaba convenciendo de que lo que hace está bien”. Sin embargo, la percepción de los ciudadanos no siempre es así. “Y ése es el objetivo de la consultoría política, intentar entender lo que quiere el ciudadano, lo que está demandando para ofrecérselo”.
Las características de la comunicación política, la revolución de internet y las redes sociales, los casos específicos de políticos con marca y los grandes líderes de la política gallega completan la entrevista a la fundadora de la agencia Stem by me. Como colofón, Silvia Fraga aborda el concepto de “marcas-territorio”. En Galicia todavía no hay mucha conciencia “pero dentro de cinco años ninguna zona sobrevivirá sin su marca; será el siguiente boom de la comunicación”, sostiene. La imagen de Bilbao hace 20 años y hoy es el ejemplo, concluye.