Merkel hizo llorar a una niña palestina. ¿La canciller tiene empatía con alguien? Da la impresión que sólo con sus electores y tal vez con su marido. El resto del mundo tenemos dudas.

El pragmatismo y su decisión de no aplicar paños calientes la llevan a tener una imagen dura y fría. Esto es lo que ocurrió con esta niña. Merkel reconoció la lentitud en el estudio de las solicitudes y admitió que no se puede tardar cuatro años en dar una respuesta. Subrayó que el Líbano no es un país en guerra civil y dejó claro que abrir la puerta a todos los palestinos que viven en los campos de refugiados generaría un efecto llamada para miles de personas.

Bien argumentado. Mal recibido por la niña. Lógicamente un desatino.

La canciller explicó el pasado fin de semana a Tsipras lo que todos ustedes ya conocen.

Bien argumentado. Mal recibido por el mandatario griego. Lógicamente un acierto.

Bien o mal argumentado. Mal o bien recibido. Acierto o desatino. Lo importante es cómo lanza el mensaje el emisor y como lo recibe el receptor. Pero una niña es una niña.