Todos los que valoramos la buena creatividad, independientemente del club de nuestros colores, somos fans de los spots del Atlético de Madrid. No fue el club sino la agencia Rushmore la que apostó por un equipo que estaba pasando por momentos difíciles. De ahí surgieron grandes eslóganes como “Ya estamos aquí”, “Papá, ¿por qué somos del Atleti?” o “El Atleti te hace más fuerte”.

El recién ascendido Huesca, bajo el eslogan ‘Llegar a lo más alto cuesta’, nos ha sorprendido con un emotivo vídeo donde tres socios suben al Aneto con las nuevas equipaciones simbolizando el ascenso a la Liga de las Estrellas.

La campaña de abonados es el pistoletazo de salida de todo club -independientemente de su presupuesto- donde el director de marketing se la juega para emocionar y conseguir que afloren de nuevo los sentimientos ante el inicio de la nueva temporada.

Estos son algunos, pero por millares se cuentan los ejemplos donde nos demuestran el ingenio con el que se ha conjugado una gran creatividad con unos costes de producción que tienden a cero. Sólo hace falta mostrar un poco interés y darse una vuelta por YouTube.

En ese paseo les aconsejo que no se detengan en los spots que el Real Zaragoza ha producido los últimos años. Se les caerá el alma a los pies. No los adjunto por no ensuciar mi humilde madriguera. La creatividad y la verdadera apelación al corazón brilla por su ausencia. Y todos sabemos que cuando no hay dinero hace falta ser más creativo.

En el diseño gráfico nos encontramos con eslóganes como ‘Nos vemos en la Romareda’, ‘Donde sea pero contigo’ (con foto del gran Zapater que muchos apuestan se hizo con móvil) o ‘Grandes de la A a la Z’ donde se denota una gran dejadez creativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Reconozco el gran mérito del club al aspirar a que la exigente afición supere los 21.682 abonados de la temporada pasada. Sólo deseo que se consiga, pero todo el sector creativo aragonés sabe que no será por el empuje emocional nacido del despacho del departamento de marketing del club.