• Antonio Aragüez Vela ha creado una sardina con un halo poético, mágico, multicolor, que a su vez transmite alegría festiva
  • Su trabajo ha sido elegido entre miles de propuestas presentadas

El artista alicantino Antonio Aragüez Vela ha ganado el concurso internacional con una propuesta que se inspira en el fondo del mar para trabajar una sardina multicolor, símbolo de la capital portuguesa. Una pieza aparentemente fácil (originalidad es lo que principalmente diferencia a unos trabajos de otros) y donde en esta edición se ha impuesto el alicantino ante las miles de propuestas presentadas.

«Es una edición muy prestigiosa, a la que aspiran artistas de todo el mundo, y estuve dándole vueltas hasta que opté por una sardina que, a mi juicio, es graciosa y original. Y estoy muy feliz, la verdad, porque la competencia es brutal y una de las obras ganadoras ha sido la mía», apunta Antonio Aragüez, quien agrega que se inspiró en el fondo marino. «A mí es que siempre me ha gustado el océano, y es un motivo que me da para pensar. Es como una pequeña obsesión con la que he leído mucha literatura», indica.

Aragüez ha creado una sardina con un halo poético, mágico, multicolor, que a su vez transmite alegría festiva (de eso se trata para ilustrar las fiestas de Lisboa) con una técnica de grabada que, tras las sombras, pasa por el digital para colorear.

«Lo cierto es que no conozco Lisboa, por lo que digamos que he hecho un viaje imaginario. Sí, en cambio, me documenté para esta propuesta en la que un jurado elegía entre varias sardinas para decorar y publicitar la ciudad. Ahora, tras la adquisición, realizan banderola, decoran los tranvías, estampados e incluso realizan una exposición», comenta el alicantino Antonio Aragüez. «Estoy muy satisfecho, no puedo decir otra cosa, sobre todo cuando he mirado lo que han hecho otros años y he visto el alto nivel».

Antonio Aragüez Vela está inmerso ahora en varios proyectos, y en uno desea explorar la muerte de las tradicionales salas de cine en un libro de memoria en su ciudad natal (es de Tánger, aunque lleva desde los 70 en Alicante). Y, en este sentido, recalca el mal momento que sigue atravesando el sector del arte aunque asegura que lo mejor está por venir con la formación de la juventud: «Hay mucho talento y hay que apostar más por su promoción», concluye.