• El informe analiza el cumplimiento de las pautas deontológicas que el Colexio de Xornalistas da sobre el tratamiento informativo ante casos de emergencias, catástrofes y desapariciones
  • Los medios analizados usaron un lenguaje efectista con expresiones como “infierno” o “pesadilla negra” y abusaron de datos privados sobre las víctimas

Marta Pérez Pereiro, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela, ha realizado el estudio “La cobertura periodística de los incendios de Galicia y Portugal de octubre de 2017: un análisis de la información de emergencia de diarios portugueses, españoles y gallegos” en colaboración con Jesús Díaz del Campo y Marian Chaparro, profesores de la Facultad de Empresa y Comunicación de la Universidad Internacional de La Rioja.

“Los incendios que afectaron a Galicia y a Portugal durante los días 15 y 16 de octubre de 2017 supusieron un desafío para la cobertura de los medios de comunicación que, en su misión de servicio público, han de ofrecer una información útil para los ciudadanos en situaciones de emergencia”, reza el resumen del estudio. En este sentido, los investigadores se preguntan: “¿cumplen los medios correctamente su misión de servicio público o recurren a un lenguaje demasiado efectista para atraer lectores?”.

Para dar respuesta a esta pregunta, los tres docentes universitarios y miembros del proyecto I+D+ i ‘Accountability y Culturas Periodísticas en España han realizado un estudio cualitativo del tratamiento informativo dado a los incendios por dos diarios portugueses (Público, Jornal de Notícias), dos gallegos (Faro de Vigo, La Voz de Galicia) y dos españoles de tirada nacional (El País, El Mundo) durante los días 15, 16 y 17 de octubre.

El informe analiza el nivel de cumplimiento de las recomendaciones que el Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia hacen en su “Guía práctica para o tratamento informativo de emerxencias, catástrofes e persoas desaparecidas” y en el “Decálogo de recomendacións para medios e xornalistas de sucesos de catástrofe” y concluye, que las noticias analizadas cumplen la mayoría de estas recomendaciones. Sin embargo, “incurren en ciertas formas de sensacionalismo informativo y no incluyen, por lo general, fuentes científicas que podrían mejorar la contextualización de los hechos”.

Concretamente, analizaron para cada diario el cumplimiento de once pautas recomendadas por el Colexio de Xornalistas: comunicar de forma cuidadosa y precisa; poner el foco en la vida de las personas; editar y contrastar las grabaciones de los aficionados; publicar imágenes que no degradan a las víctimas; no difundir datos privados irrelevantes; no usar lenguaje efectista; otorgar la misma gravedad o interés a las distintas víctimas; cumplir la función de servicio público y no especular con la identidad de los posibles causantes de la tragedia.

El portugués Público es el único que cumplió todos los puntos analizados. Faro de Vigo, El País y El Mundo cumplieron ocho de los once puntos, La Voz de Galicia, siete y Jornal de Notícias, seis.

La utilización de un lenguaje efectista, el uso de materiales audiovisuales de testigos, que no suelen verificarse ni editarse, y el abuso informativo de datos privados sobre las víctimas que podrían considerarse irrelevantes son los factores que más discrepancias generaron con la norma deontológica y que llevaron a los autores a concluir que los medios de comunicación trataron la noticia con sensacionalismo. Prueba de ello es el uso recurrente de expresiones como “infierno”, “pesadilla negra” o “dantesca”.

Otros de los elementos que llevan a los medios a caer en el sensacionalismo informativo son la publicación abusiva e irrelevante de datos privados de las víctimas o el exceso de fuentes oficiales o institucionales en lugar de buscar voces expertas o científicos. Estas “son necesarias para contextualizar correctamente estas informaciones de interés público”, tal y como indica Marian Chaparro.

Además, el análisis muestra que los medios locales no editan el sonido ambiente de los vídeos que les envían los testigos frente a los nacionales, que sí lo hacen u optan por tomarlas de agencia y otros medios.

Los autores aseguran que, aunque este estudio de interés social se ha centrado en la crisis de los incendios de Galicia y Portugal de octubre de 2017 y seis medios, el modelo podría ser extensible a más medios o a otros periodos de análisis.

Puedes consultar el estudio completo en este link.