• Híjar acoge hasta el 10 de enero una exposición de los mejores cartelistas cinematográficos españoles
  • La muestra cuenta con obras de Iván Zulueta, César Fernández Ardavín, Josep Renau, Josep Soligó y Macario Gómez Quibus, entre otros

Cuando se habla de cine, nos suele venir a la cabeza el nombre de actores, directores o algún guionista. Sin embargo, detrás de esta industriae hay numerosos profesionales que hacen posible que los proyectos salgan adelante. Entre éstos se encuentran los cartelistas, no muy conocidos por el gran público, pero cuya labor es fundamental en el momento de difusión de las películas. El Centro de Estudios del Bajo Martín (CEBM) de Híjar acoge una exposición hasta el próximo 10 de enero, en la que con un viaje por el séptimo arte, se quiere rendir homenaje a los grandes maestros del cartelismo.

La importancia del cartel de cine radica en ser un elemento visual clave, que informa y seduce, al tiempo que refleja el contenido y los aspectos fundamentales de la película. La forma de reflejarlo ha ido evolucionando con el tiempo, algo que se puede comprobar en la la muestra que acoge el CEBM, que permite realizar un recorrido por la historia del cartelismo cinematográfico, desde los años 20 hasta los 70.

La muestra rinde un homenaje especial a Iván Zulueta, que además de diseñador de carteles, portadas de discos y ser ilustrador gráfico, hizo sus pinitos en la dirección de películas. A su figura se dedica un audiovisual que recorre su trayectoria. De este autor se pueden ver tres carteles de cine originales en la sala: Viridiana, Un dos tres al escondite inglés y Arrebato.

El recorrido histórico muestra también reproducciones de carteles de los cartelistas César Fernández Ardavín Vinfer, de Josep Renau, de Josep Soligó, Francisco Fernández Zarza Jano y Macario Gómez Quibus Mac, así como un extenso muestrario de programas de mano, o prospectos, que reproducían en pequeño formato sus diseños para promocionar el cine durante décadas y que todavía hoy son muy apreciados por los coleccionistas.

En la muestra también se puede contemplar un cartel original del prestigioso escultor, grabador, pintor y diseñador José María Cruz Novillo para la película Hay que matar a B (1974), del aragonés José Luis Borau, que ha sido prestado por la Filmoteca de Zaragoza.