Han pasado ya 14 años desde que Luis García, Isabel Tris y Alfredo Martínez decidieron llevar su relación de amistad un paso más allá y embarcarse en la aventura de poner en marcha su propia empresa. Su visión poliédrica, su apuesta por aplicar miradas diferentes a proyectos diferentes y su especialización en campos menos clásicos han consolidado a Undo Estudio no solo en el sector del diseño aragonés, también en el cultural de Zaragoza. Y es que el estudio es uno de los promotores de una iniciativa de arte urbano tan emblemática en la capital aragonesa como es el Festival Asalto, que celebra hasta el 22 de septiembre su 14 edición.

  • ¿Cómo definiríais Undo Estudio?
  • Es un estudio multidisciplinar, cuyos tres socios nos complementamos en las diversas áreas del diseño. Nos conocimos estudiando y los tres provenimos del diseño, pero cada uno con un perfil diferente. Alfredo está especializado en diseño de producto. Isabel está más centrada en el diseño editorial y yo trabajo más la identidad visual, la marca y el multimedia (animación y algo de web). A partir de ahí, no hay límite. Todo lo que se nos ocurra.
  • ¿Cómo y cuándo inicia su andadura el estudio?
  • Básicamente, cuando todos terminamos de estudiar. Allá por 2005. Mientras estudiábamos, compartíamos un espacio para trabajar y nos entendíamos muy bien. Y ahí vimos la posibilidad de montarnos algo, una salida laboral para buscarnos y ganarnos la vida por nuestra cuenta.
  • ¿Cómo ha sido la evolución en estos años? Una época, además, que ha estado marcada por la crisis.
  • Una fecha clave para las empresas es cumplir tres años. Pues nosotros celebramos nuestro tercer aniversario en 2008, cuando empezaba la crisis económica. Sin embargo, en Undo Estudio tuvimos la suerte de trabajar bastante diseño para la Exposición Internacional de Zaragoza. Con lo cual, para nosotros, el mazazo vino a partir de 2009. Con todo, nuestra suerte fue que habíamos generado una serie de buenas cuentas. Y algunas de ellas, siguieron contando con nosotros cuando acabó la Expo. Además, éramos jóvenes y, como aquel que dice, acabábamos de empezar. A nivel de costes, era todo asumible. Y no nos importó apretarnos un poco el cinturón. Así que tiramos de austeridad, adaptándonos al trabajo que iba entrando. Ha sido una etapa dura para muchas agencias y estudios, muchos de ellos con una estructura más potente. Nosotros la superamos y hemos sido de los estudios que han sobrevivido a la crisis.
  • ¿Y en qué punto está ahora Undo Estudio?
  • Creo que, como estudio, estamos consolidados. Se nos tiene en cuenta para bastantes cosas y, a nivel de la ciudad, estamos bien valorados. A nivel personal, tampoco hemos cambiado mucho. De hecho, como dice mucha gente: “cuando tienes un proyecto que no sabes quién te lo puede hacer, Undo Estudio te lo hace”. Seguimos trabajando ese perfil diferente. No somos un estudio solo de imagen de marca o solo editorial, como otros. Además, otra cosa que nos diferencia, es que venimos de la autoproducción y el autoencargo.
  • Como expertos en diseño, ¿cómo explicarían a alguien ajeno al sector qué aporta el diseño a un producto?
  • Aporta valor. En la actualidad, lo entiende la mayoría de la gente, pero antes, lo veían como un coste. Es una inversión, un valor añadido. Todos conocemos situaciones en la que se ha recomendado a un cliente una renovación de imagen o una mejora de producto y su respuesta ha sido: “¿para qué? Si vendo”. Sí, es verdad. Y sí, ya sabemos que la bicicleta anda, pero si la engrasas, hinchas las ruedas y afinas la dirección, irá a más velocidad. Y eso es lo que tratamos de trasladar a nuestros clientes. Hacerles ver que esto no es un juego. Que no es un mero cambio de logotipo. Y que sean conscientes de la responsabilidad que tiene el diseñador. Al fin y al cabo, prácticamente, somos el último eslabón a la hora de conseguir que una imagen funcione, que una empresa logre comunicar lo que quiere comunicar. Y eso hay que hacérselo entender al cliente.
  • ¿Cómo lo consiguen?
  • Nuestro método es trabajar muy mano a mano con el cliente. Que sea parte de todas las decisiones, que esté en todos los procesos, que vea la evolución. De esta manera, entiende el proceso, ve de dónde vienen las decisiones y lo importante que es todo. En este sentido, en Undo Estudio hemos tenido mucha suerte porque contamos con un perfil de cliente que se deja asesorar, que sabe que las decisiones las debe tomar el profesional. Con todo, todavía hay reticencias. Pero es normal. Además, te das cuenta de que algunos clientes están perdidos, porque no saben cómo quiere contarse, cómo comunicar lo suyo. Y ahí hay que hacer bastante didáctica desde fuera. Aprender mucho de su área y contarle cómo lo vemos. A algunos, es una parte que les escuece. Pero, en general, entienden y atienden nuestras explicaciones y sugerencias. Somos los profesionales y nuestro trabajo es ayudarles.
  • En este sentido, ¿cuál es el valor diferencial de Undo Estudio?
  • Pues además de que nos hemos especializado en cosas diferentes, creo que ese carácter multidisciplinar y esa visión poliédrica nos hace distintos. Sea cual sea el proyecto, tratamos de hacer aportaciones desde diferentes visiones. Esa filosofía de miradas diferentes a proyectos diferentes nos ayuda. Y hemos aprendido que nada es imposible.
  • Aseguran que su objetivo es la convergencia entre la comunicación visual, el diseño de producto y la adecuación de espacios para crear experiencias únicas. Pero, ¿qué experiencia de las que han desarrollado hasta ahora destacarían?
  • Lo que más nos ha gustado (y lo que menos trabajamos ahora) es el proyecto global expositivo. En este tipo de trabajos, proyectamos todos nuestros perfiles, desde lo visual y editorial, hasta la publicidad, programa, espacio… Y es que también hacemos comisariado expositivo en temas de nuestro ámbito, como diseño y arte urbano. Estos proyectos son los que te permiten desarrollar una experiencia más inmersiva. Puedes buscar experiencias más sensoriales, jugar con recorridos, con lo que la gente puede ver y oír… Es con lo que más hemos disfrutado y con lo que nos dimos a conocer al principio. De hecho, a partir de ahí, entramos de lleno en el ámbito cultural, que es el sector en el que somos más fuertes.
  • Otro de sus proyectos más emblemáticos es el Festival Asalto, que ha alcanzado ya su 14 edición. ¿Cómo surge esta iniciativa?
  • Prácticamente, a la vez que Undo Estudio. Mientras estudiábamos, algunos de nosotros ya hacíamos nuestros pinitos en el arte urbano. Nos invitaron a un festival de arte contemporáneo que hubo en Zaragoza e hicimos una intervención de arte urbano, a la que invitamos a artistas de todo el país para que interactuaran en una valla publicitaria que hicimos. Eso gustó mucho en el Ayuntamiento de Zaragoza y nos propusieron seguir con el proyecto, pero escalarlo: hacerlo en la calle, más grande. Así que Asalto surgió por el reto que nos propusieron desde el área de Cultura y por nuestras propias inquietudes. A partir de ahí, le hemos ido dando vueltas y ha ido evolucionando. Al principio era muy naif: teníamos una pared, invitábamos a gente y pintábamos. A día de hoy, el festival es una herramienta de transformación de barrios y una plataforma para mucha gente y mucho artista local.
  • ¿Orgullosos de dónde ha llegado?
  • Sí, sí, porque es un proyecto duro y peleón, que requiere mucho trabajo. De un año a otro no se puede clonar y cada edición es diferente. Un nuevo barrio, nuevos artistas, nuevos presupuestos,… Y cada año, mientras estamos preparándolo, decimos que va a ser el último. Pero una vez que se termina cada edición, empezamos a pensar en la siguiente. Nos encanta que se haya convertido en un evento de ciudad. La ciudad lo espera, los barrios lo demandan… No nos creemos el peso que ha adquirido. Además, es un encargo nuestro, no tenemos clientes. Nosotros decidimos cómo va a ser la gráfica, cómo vamos a comunicar, qué artistas van a venir,…
  • ¿Hay Asalto para muchos años?
  • El próximo año se celebra la 15 edición y nos gustaría hacer algo especial. Pero no sé si como Festival Asalto será infinito. Creo que todo tiene un ciclo. ¡Igual muta en otra iniciativa! No sé. Sí que es verdad que es un festival pionero Y que, a día de hoy, el arte urbano es una tendencia al alza. Todas las ciudades quieren su festival de arte urbano, Europa está plagadas de arte urbano… Pero igual llega un momento en el que nos transformamos en otra cosa, porque será insostenible o dejará de tener sentido tener todas las ciudades pintadas. Pero bueno, de momento, todavía tenemos el factor diferencial de que no pintamos por pintar, sino que son pinturas hechas por y para los ciudadanos de los barrios.