• Exterminadores de plagas, especialistas en limpieza tras una catástrofe o cobradores de deudas son trabajos poco agradables
  • Los reporteros del programa de Aragón TV comparten el día a día con un árbitro, un médico y un enterrador

Hoy se celebra el Día Internacional del Trabajo. Ya se sabe que cada trabajo es un mundo y que requiere de unas determinadas condiciones, ya sean físicas o formativas. Sin embargo, hay profesiones que exigen algo más, puesto que no todo el mundo estaría dispuesto a desempeñarlas. ¿Se han preguntado cómo es el trabajo de un exterminador de plagas, de un especialista en limpieza tras una catástrofe o de un cobrador de deudas? Es lo que van a tratar de mostrar los reporteros de Unidad Móvil, esta noche, a partir de las 21.30 horas.

El programa de Aragón TV quiere enseñar que la tarea de un árbitro no es fácil, y más, en un país donde el fútbol levanta pasiones. Se trata de una profesión poco gratificante, sobre todo, en categoría regional y a final de temporada, cuando hay equipos que se juegan el descenso. Tampoco es sencillo ni agradable dar malas noticias. Y los médicos tienen que hacerlo frecuentemente. La Sociedad Aragonesa de Médicos de Familia organiza cursos para enseñar a comunicar a pacientes y familiares “noticias que no siempre esperas”. Aseguran que no se trata de dar la noticia y ya está, “en muchos casos te quedas hecho polvo por muchas razones”.

Un reportero del programa pasa una mañana con el enterrador de Fuentes de Ebro. Una profesión en vías de extinción, porque, en la mayoría de pueblos, esta labor la desempeñan ahora brigadas municipales. Pero Javier lo lleva en la sangre y disfruta con su trabajo “Mi padre ya era enterrador y no me extrañaría que mi hijo acabara dedicándose también a esto”, comenta. Además, en plena primavera, y con el final de la temporada de esquí, los trabajadores de las estaciones se encargan de la recogida de la pista. Desmontaje de barreras y arrastres,de palos y esquíes, guantes perdidos durante la temporada,… Un trabajo intenso y a contrarreloj. “Es duro pero nos toca hacerlo todos los años, así que estamos acostumbrados”, explica un pister (trabajador de una estación de esquí).