Hace años que he considerado un lujo tener una presidenta como Rudi y un alcalde como Belloch. Y si no observen el resto de comunidades. A Rita le han ritado, a Monago le han castigado, Cataluña va camino de no se sabe que y es todo menos for ever o Nafarroa Bai se ha arreglado con todo bicho viviente para quedarse con el feudo de Navarra.

Por tanto, catalóguenme de “Bellocista” y de… no se me ocurre el termino a adoptar. Por muchos motivos ambos dirigentes les considero magníficos aunque les haya tocado vivir cuatro años de reparto de miserias.

De ella hablé. De él no. Sólo me referiré a su última acción que ratifica que es un verso suelto con personalidad propia. ¿Qué me dicen del episodio del Crucifijo? O tienes las ideas muy claras o no callas a los tuyos por nimiedades.

Dijo que se quedaba y se quedó -el Crucifijo-. Ahora se va y Le protege. Gracias señor Belloch. Usted mejor que nadie sabe que vienen malos tiempos.