David Boronat

David Boronat: “La creatividad plena y la genialidad total implican matices que todavía son difíciles de replicar completamente con inteligencia artificial”

  • “En la publicidad y el marketing, son múltiples los trabajos que se podrán automatizar en poco tiempo: especialistas en SEO o SEM, copywriters, planificadores de medios o market researchers tendrán un competidor serio en forma de algoritmos e inteligencia artificial.”

¿Cómo será el futuro? Frente a nosotros no hay mucho más que augurios y una gran nebulosa. Meta no termina de despegar y el propio Elon Musk se ha pillado los dedos pronosticando fechas para tecnologías como los túneles urbanos de The Boring Company o las expediciones tripulantes a Marte.

David Boronat, socio fundador y presidente de la consultora Multiplica, ha presentado recientemente su libro 7 claves para entender el mundo digital que viene: Hasta ayer, el futuro digital era mañana” (Profit Editorial). En él desglosa cómo va cambiar el mercado laboral bajo el empuje de las nuevas tecnologías.

En el futuro que dibuja Boronat, “empezaremos a rodearnos de Siris de verdad, iremos dejando atrás clics innecesarios y la voz se irá convirtiendo en la forma natural con la que nos relacionaremos con la tecnología”. Desde EstraDigital hemos querido hacerle unas preguntas.

Afirmas que la mitad de las tareas que hacemos actualmente se podrán automatizar en los próximos siete años, opinión que secundan otros muchos visionarios y gurús de las nuevas tecnologías. En la destrucción progresiva de empleo, ¿cuáles crees que serán los primeros trabajos en desaparecer?

La hiperautomatización que veremos en los próximos años –sumada a las capacidades conversaciones que traerá la inteligencia artificial y que permitirá que machinas y humanos empecemos a dialogar– abrirá la puerta a que muchos de los trabajos que hoy en día necesitamos realizar los humanos queden delegados porque un algoritmo se encargará de ellos. Por tanto, no es que los trabajos desaparezcan, es que se transformarán de manera muy significativa. Lo que hacemos hoy en día entre dos o tres personas, con una sea más que suficiente.

La inteligencia artificial primero nos hará más productivos, luego nos hará, a algunos, prescindibles. La gran duda es el marco temporal para que ello suceda. Lo que viene es claramente una aumentación que dará paso a una etapa de substitución. Por ello, los humanos deberemos dedicarnos a pensar más y a operar menos, y especializarnos en aquellas tareas en las que la tecnología tarde más tiempo en adaptar sus capacidades.

Creatividad, empatía, socialización, gestión de lo desconocido y tareas que se hagan eminentemente con las manos, serán las que acusarán el impacto de las nuevas tecnologías en un estadio más tardío.

Más allá de la aceleración de la robotización en líneas de producción industrial por la constante reducción de costes y precios, la inteligencia artificial generativa está invitándonos a pensar que traductores, creadores de contenidos, ejecutivos de call centers, telemarketers o administrativos que esencialmente entran datos o hacen trabajos fácilmente automatizables, serán los primeros en ver sus empleos reducidos de manera más inmediata.

¿Y en ámbitos como la publicidad y el marketing?

En la publicidad y el marketing, son múltiples los trabajos que se podrán automatizar en poco tiempo: especialistas en SEO o SEM, copywriters, planificadores de medios o market researchers tendrán un competidor serio en forma de algoritmos e inteligencia artificial.

Herramientas como ChatGPT o Midjourney están ya claramente despachando cantidades ingentes de faena. ¿Qué incidencia crees que están teniendo ahora mismo en la publicidad y el marketing, y qué proyección de futuro haces en lo relativo a su capacidad para reemplazar a profesionales?

No hay profesional que se precie en el mundo de la publicidad o el marketing que no esté ya utilizando herramientas de inteligencia artificial generativa, ya que los incrementos de productividad en tareas bien concretas giran en torno al 40%. Creadores de contenidos, diseñadores gráficos o analistas de datos o tendencias no pueden acelerar sus procesos sin el uso de estas herramientas. Pero su uso todavía dista de integrarse en las operaciones de marketing y publicidad, aunque es un camino que se dará por parte de las mismas plataformas como Canva, Adobe o Salesforce, que irán integrando soluciones cada vez más automáticas y personalizadas para crear y desplegar nuevas campañas de marketing.

No obstante, aunque es muy probable que tareas repetitivas y analíticas serán realizadas por algoritmos, no podemos concluir que estas reemplacen completamente a los profesionales que materializan campañas hoy en día. La creatividad, la empatía, y el toque humano seguirán siendo elementos clave en aspectos de la publicidad y el marketing que la IA aún no puede replicar fácilmente.

ChatGPT es capaz ya de hilar juegos de palabras con un cierto ingenio en función del prompt. ¿Crees que puede llegar a alcanzar un grado de genialidad lo suficientemente aceptable como para delegar en él sistemáticamente tareas creativas? En caso afirmativo, ¿cuándo?

Quiero pensar que la creatividad plena y la genialidad total implican matices que todavía son difíciles de replicar completamente con inteligencia artificial, tanto ahora como en un futuro cercano. Estas solucionen multiplican las capacidades creativas de los creadores de contenidos o publicistas, pero no creo que vayan a reemplazarlos definitivamente.

El humano deberá seguir ajustando los prompts para conseguir que este tipo de soluciones den lo mejor de sí, y seguirá siendo el humano quien deba concluir la calidad de una nueva idea o campaña creativa.

Cada nueva tecnología conlleva la desaparición de ciertos empleos pero también la aparición de otros nuevos puestos de trabajo. Aunque estemos de acuerdo en que la balanza no se va a compensar, ¿qué nuevos trabajos crees que surgirán?

Ya están apareciendo nuevos puestos de trabajo y seguirán apareciendo puestos que todavía no somos capaces de imaginar. Pero, como dices, no serán suficiente para compensar la pérdida de puestos de trabajo. Serán puestos de trabajo muy técnicos, que harán posible que las empresas se hiperautomatizen. Entre ellos, especialistas en inteligencia artificial, ingenieros en robótica y automatización, conversational designers, prompt engineers, expertos en ciberseguridad o integradores de datos.

En consecuencia, ¿qué le recomendarías a los jóvenes que estudiaran?

Más allá de las carreras que seguiremos necesitando (medicina, enfermería…), los jóvenes pueden desplegarse en torno a tres grandes caminos que tomarán fuerza en los próximos años: estudios para profesiones donde la empatía o la socialización son importantes (psicología, trabajos sociales…), estudios técnicos de robótica o tecnologías avanzadas (telecos, programación, IA…) y estudios que desarrollen la creatividad, el trabajo en equipo o el pensamiento estratégico (dirección o administración de empresas, diseño de servicios…).

Meta no está arrancando a la velocidad esperada. ¿Existe un futuro de verdad para la plataforma de Mark Zuckerberg? ¿O se diluirá como Second Reality y tantas otras burbujas de realidad virtual?

La partida de Zuckerberg está todavía por jugar, aunque seguramente no en los tiempos que a Meta le gustaría. Los mundos virtuales van a existir pero probablemente la tecnología se adaptará y tomará forma más allá del 2030. Primero, deberemos dar un salto todavía con los visores, y está por ver el impacto que pueden tener los Apple Vision Pro a partir del 2024.

Pero no debemos descartar que aparezcan avances que permitan una clara sensación de presencialidad, como el que parece que el mismo Meta está consiguiendo con sus Kodak Avatars, proyecto de investigación que permitió hace algunas semanas que el podcaster Lex Fridman entrevistara a Mark Zuckerberg utilizando unas Meta Quest, con una sensación de estar compartiendo el mismo espacio. Para ello, antes deberemos crear nuestros avatares, posiblemente escaneando nuestros rostros y facciones con nuestro móvil durante unos minutos.

Poder sentir esa sensación de casi presencialidad podría representar para los visores lo que Whatsapp supuso para los smartphones en términos de democratización y adopción masiva. De ahí a pensar que pasaremos muchas horas en el metaverso es mucho pensar. Pero, aunque tardemos 7, 10 o 15 años, el camino parece bastante claro, y la realidad “real” será solo una de las diversas realidades que podremos vivir en el futuro.

La realidad virtual en la línea de Meta es un tema del que venimos escuchando hablar desde hace décadas y que sin embargo nunca parece terminar de cuajar, como ha sucedido con el Cine 3D, las impresoras 3D o con otras tecnologías que quedan en experimento pero no llegan a popularizarse. ¿Cuál crees que sería el baremo para distinguir las tecnologías que van a quedarse y a progresar de las que no?

Muchas nuevas tecnologías acostumbran a ser de curva lenta. Es decir, deben pasar muchas cosas para que lleguen al tipping point y su adopción sea masiva. Su verdadero valor (más allá del factor WOW o factor sorpresa), su facilidad de uso o el coste son claramente determinantes para que una nueva tecnología avance. En el caso de la realidad virtual, esta precisa además de un dispositivo sencillo de utilizar y poco engorroso (todavía no estamos ahí), una oferta de aplicaciones que la haga realmente atractiva.

Y hacer aplicaciones de realidad virtual es mucho más costoso y difícil que hacer páginas web, o aplicaciones. No hablamos de pantallas en 2D, debemos pensar en escenas en 3D, y el universo de empresas que pueden crear aplicaciones en 3D se reduce significativamente. Pero, a su vez, no está claro que queramos encerrarnos en un mundo virtual en nuestras casas u oficinas, y la mirada de realidad mixta que propondrá Apple con sus visores nos permitiría obtener lo mejor del mundo virtual sin perder de vista el mundo real.

Dispositivos tipo Alexa, gafas de realidad virtual, impresoras 3D… ¿Cuáles de los elementos de software y de hardware que usamos actualmente crees que van a arraigar en nuestras vidas a nivel mayoritario y cuáles van a quedar en anécdota o a convertirse en productos de nicho?

La mayor tendencia que adivino para los próximos años es la aparición de asistentes virtuales inteligentes que nos acompañarán en todo el momento del día. Porque todo apunta a que la voz se convertirá, poco a poco, en la vía con la que interactuaremos con máquinas y algoritmos. Y lo haremos porque no tardaremos en tener Siris-de-verdad que buscarán y realizarán todo tipo de tareas por y para nosotros.

Por eso, con el tiempo, vivir digitalmente tendrá menos de navegar de página en página o buscar por Internet y más de dialogar con todo tipo de chatbots o asistentes virtuales. Ya no tendremos que realizar un esfuerzo tan mayúsculo para encontrar respuesta a nuestras preguntas o consultas. Alguien, o más bien algo, hará gran parte del trabajo por nosotros.

Iremos dejando atrás los clics innecesarios y la voz se irá convirtiendo en la forma natural con la que nos relacionaremos con la tecnología, porque será tan fácil de usar que hará que las nuevas tecnologías no precisen ya de interfaz y nuestras cuerdas vocales se vayan convirtiendo en el mando a distancia universal para controlar cualquier dispositivo tecnológico o programa.

El AI Pin que ha presentado Hu-man-ne esta misma semana podría mostrar el camino hacia un tipo de dispositivo casi-invisibles que facilitarán nuestra relación con la tecnología.

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