-“¿Me haces el favor de cuidar y educar a mis hijos durante los próximos veinte años?
-Claro. No te preocupes”
Veinte años después…
-“¿Pero cómo es que mis hijos dicen todo tipo de tacos, palabrotas, maldiciones, exabruptos y su vida está llena de una falta de capacidad de sacrifico, esfuerzo, generosidad y amor a los demás?
-Ehhhh…bueno… hice lo que pude o lo que supe o lo que me interesó”
¡Qué mal hicieron esos padres al desentenderse y gestionar tan mal la educación de esos hijos!
Muchos años después lamentamos que en Cataluña haya tantos independentistas. Descentralizamos nuestro Estado y dieron excesivas competencias a las Comunidades Autónomas. Señores González, Aznar, Zapatero y Rajoy: los que tenemos derecho a lamentarnos somos nosotros, no ustedes.
Deseo que el próximo domingo 27 tras las elecciones catalanas – no plebiscitarias- nos encontremos a unos compatriotas –que no hijos- con criterio, sensatez y sentido de Estado.